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El cineasta Franco Zeffirelli pide la pena de muerte para las mujeres que aborten

El director de cine Franco Zeffirelli, de 70 años, ha provocado una fuerte polémica en Italia al afirmar que todas las mujeres que abortan deben ser condenadas a muerte y que el Papa es "demasiado débil y blando" para afrontar este problema. Zeffirelli hizo estas polémicas declaraciones durante la presentación, en Roma, de su última película, Storia di una capinera (Historia de una lechuza).

Zeffirelli afirmó: "Quisiera que todas las mujeres que abortan fueran condenadas a muerte y me da pena que el Papa sea tan blando en temas como éste". El director de Romeo y Julieta dijo que "no se puede tolerar" esta matanza de inocentes y que "la mafia, en comparación, no es nadie". Zeffirelli pidió la colocación de una guillotina en la romana plaza del Popolo "para acabar con los políticos corruptos".

Las palabras de Zeffirelli han levantado una polémica en medios feministas. La senadora socialista Elena Marinucci, presidenta de la comisión de Sanidad, señaló que ella no condenaba a muerte a Zeffirelli, porque es contraria a la pena de muerte, pero que le condenaba a estar un año "sin hablar". "Ya está bien de decir tonterías y de propiciar el regreso de abortos clandestinos, que conducen a la cárcel o a la muerte", añadió. La escritora Elena Gianni Belotti dijo que no se debe hacer caso a un hombre "tan estúpido y que ha caído en niveles tan bajos".

Varios diarios italianos destacaron ayer que las palabras de Zeffirelli se deben exclusivamente a que el director desea publicidad gratuita para sus películas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de marzo de 1993