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Optimismo en Burdeos

La estricta asepsia que rodea a Susana tiene su origen en el propio órgano trasplantado. "El pulmón, a diferencia de los riñones, el corazón o el hígado, está abierto al exterior, y esto aumenta el riesgo de infecciones", señala el jefe en funciones de cirugía torácica del hospital Xavier Arnozan, Christian Martigne, que considera que la evolución de Javaloyes es "satisfactoria".A favor de la recuperación de la paciente, los médicos destacan la ausencia de fiebre, la rapidez con que ha recuperado la función respiratoria y el buen inicio de los ejercicios de fisioterapia. "De todos modos, hay que esperar un mes para conocer los resultados. Mientras, hay riesgo de rechazo", añade Martigne.

Finalizado el posoperatorio, Susana será enviada a un sanatorio en Burdeos. El trasplante bipulmonar es una operación técnicamente más complicada que el de un solo pulmón o el cardiopulmonar. "Su principal escollo reside en la maniobra de implantación de los dos pulmones, que se ve dificultada por el corazón", indica Jenaro Galán, médico del hospital La Fe, de Valencia, que participó, junto a otros tres españoles, en la operación.

En función del proceso de recuperación, la esperanza de vida de las personas que reciben este tipo de trasplantes es "ilimitada", según Galán. Este planteamiento ha reavivado las esperanzas de los afectados más graves por el síndrome Ardystil. Aunque ninguno ha entrado en la denominada lista de espera, la Consejería de Sanidad de la Generalitat valenciana no descarta realizar nuevos trasplantes.

Marco causal

La evolución misma del denominado síndrome Ardystil, de la que Susana es un ejemplo, refuerza esta posibilidad. "Su desarrollo clínico es imprevisible. Nadie sabe todavía la causa por la que, una vez establecido el cuadro de fibrosis pulmonar, se registran empeoramientos tan repentinos como aleatorios. Es algo nuevo, que rompe los esquemas clínicos", afirma.

Los síntomas más comunes del mal son la disnea -asfixia-, la tos, el cansancio, la fiebre y la fatiga muscular. Toda un repertorio de factores que inciden en una disminución de la capacidad respiratoria. Aunque se ha establecido el marco causal que originó la enfermedad -la inhalación de los productos químicos empleados en la aerografía-, el desconocimiento del agente concreto limita la respuesta médica.

"Elegimos el hospital de Burdeos porque, ante la etiología nueva y desconocida de la enfermedad, preferimos remitimos a un centro con una gran experiencia. No era una cuestión de méritos, sino de seguridad. Ahora, posiblemente realizaremos los trasplantes en La Fe", dice Jenaro Galán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de enero de 1993