Unas declaraciones de Hassan II desatan una crisis diplomática entre Argel y Rabat
La crisis diplomática larvada en la que se encuentran sumidos desde hace varios meses Argel y Rabat ha estallado con toda virulencia como consecuencia de unas declaraciones efectuadas recientemente por Hassan II a la prensa saudí. En ellas, el monarca alauí lamenta la interrupción del proceso electoral argelino, que hubiera permitido ver la evolución del extremismo religioso cuando asume la responsabilidad del Estado.
En una entrevista al periódico saudí Echarq El Awsat y a la cadena de televisión MBC, el rey Hassan afirma que "Argelia habría constituido un laboratorio que habría revelado cómo el extremismo religioso puede superar sus contradicciones cuando es llamado a asumir las responsabilidades del Estado a un alto nivel o en un plano local". El monarca tuvo especial cuidado en asegurar que esta valoración la efectuaba no como mandatario de Marruecos, sino como hombre político.
A pesar de todas estas cautelas, la frase ha sido muy mal acogida por la prensa argelina, que asegura que se trata de una injerencia intolerable de Marruecos en los asuntos internos de Argelia. "Hassan II ha escogido el FIS [Frente Islámico de Salvación]" o "Declaraciones provocadoras contra Argelia" son algunos de los titulares que se pueden leer en las portadas de los grandes periódicos argelinos al analizar los comentarios del dirigente del país vecino.


























































