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Bush y Major apoyan una acción en Bosnia para imponer la zona de exclusión aérea

El presidente George Bush y el primer ministro británico, John Major, presidente actual de la Comunidad Europea, acordaron ayer en una reunión celebrada en Camp David apoyar una acción en Bosnia para imponer el respeto de la zona de exclusión aérea.El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto decidir esta semana sobre la conveniencia de hacer "uso de fuerza" para derribar los aviones serbios que violen la zona de exclusión, impuesta el pasado mes de octubre. Hasta el momento ha sido violada por unos 200 aviones. La resolución prevé una autorización para que la aviación norteamericana y de los países aliados disparen contra los aparatos que no respeten la prohibición. Estos planes forman parte de la agresiva estrategia contra Serbia que la ONU prepara en caso de que Slobodan Milosevic gane las elecciones.

La ONU también tiene previsto enviar a un grupo de observadores a Kosovo para disuadir a los seguidores del dirigente: serbio de intentar extender su influencia a ese territorio. Existen temores crecientes de que si Milosevic gana las elecciones tratará de expulsar a los musulmanes albaneses de Kosovo, una acción que podría provocar una internacionalización del conflicto con la entrada de Albania y otras naciones balcánicas.

La Administración de Bush está llevando a cabo en las últimas semanas una enfebrecida campaña para multiplicar la presión contra Serbia antes de que Bill Clinton tome posesión de la presidencia de EE UU el próximo 20 de enero. EE UU está promoviendo medidas de fuerza, a las que en el pasado se había mostrado reticente.

Los planes estadounidenses se contradicen con los intereses de los países europeos con representación en el Consejo de Seguridad, que temen que la utilización de la fuerza provoque represalias contra los soldados que tienen desplegados en la región. Mientras Washington defiende que se apruebe una resolución en la que se permita la utilización de todos los medios necesarios", al igual que ocurrió en la guerra del Golfo, Francia y el Reino Unido favorecen una respuesta menos agresiva, como limitar el uso de la fuerza contra los aviones y helicópteros que violen la zona de exclusión.

En un intento de enviar un mensaje a los votantes serbios contra Milosevic, el Consejo de Seguridad aprobó el pasado viernes dotar de protección al equipo europeo que investigará las violaciones, torturas y asesinatos que presuntamente se están cometiendo en los campos de detención serbios. El Secretario de Estado en funciones, Lawrence Eagleburger, incluyó el nombre del presidente serbio como una de las personas que deberían ser juzgadas por presuntos crímenes de guerra.

Por su parte, la Asamblea General de las Naciones Unidas ONU recomendó la pasada semana el empleo de la fuerza en la antigua Yugoslavia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de diciembre de 1992