Una obra de Miró
que formó parte del utillaje de la pieza teatral Mori el Merma (1978), cuadruplicó su valor en solo un año al haber sido adquirida por el hotelero mallorquín Gabriel Escarré por una suma entre 70 y 100 millones de pesetas.
que formó parte del utillaje de la pieza teatral Mori el Merma (1978), cuadruplicó su valor en solo un año al haber sido adquirida por el hotelero mallorquín Gabriel Escarré por una suma entre 70 y 100 millones de pesetas.
