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DESAPARECE EL AUTOR DE 'LA CASA ENCENDIDA'

Muere Luis Rosales, el poeta más significativo de la generación del 36

El escritor, de 82 años, pasó los últimos años enfermo a consecuencia de una trombosis

E. FERNÁNDEZ-SANTOS /N. S. DE T.

Luis Rosales, que ingresó el pasado martes en el hospital, sufrió en agosto de 1984 una trombosis cerebral, que afectó sobre todo a su voz y que poco a poco le dejó prácticamente mudo. Desde hace dos años, según sus amigos más cercanos, su estado se volvió casi dramático. "Su enorme capacidad conversadora se vio mutilada y vivió de una manera casi vegetal", comentó ayer en la puerta del velatorio el dramaturgo y académico Joaquín Calvo Sotelo. "Luis era un socrático que pensaba hablando. Por eso, durante estos últimos años ha sido un sufrimiento verlo reducido a la mudez", dijo la poetisa Paca Aguirre, que durante 15 años trabajó con el escritor en el Instituto de Cultura Hispánica.

"La última vez que lo vi fue en la Academia, refugiado en su sillón, al que íbamos a hacerle compañía pero siempre con una egoísta brevedad", añadió Calvo Sotelo, que como todos sus viejos amigos destacó la gran vitalidad y alegría que siempre caracterizó al poeta granadino antes de su enfermedad.

La mujer de Rosales, María Fouce, y su único hijo, Luis Cristóbal -que se trasladó el miércoles desde su residencia en París-, acompañaron al escritor durante sus últimas horas. Ayer fueron a despedirle al velatorio instalado en la clínica Puerta de Hierro, entre otros, el director de la Real Academia Española, Fernando Lázaro Carreter, y los académicos Jesús Aguirre, Manuel Alvar, Antonio Buero Vallejo y Pedro Laín Entralgo; los escritores Luis Jiménez Martos y Fernando Quiñones; el periodista José Luque; el filósofo José Luis Aranguren y su amigo de la infancia el médico Primitivo de la Quintana. Luis Rosales será enterrado hoy en el cementerio de la localidad madrileña de Cercedilla, donde el poeta y su mujer han pasado sus vacaciones durante los últimos 35 años.

Luis Rosales Camacho nació en Granada el 31 de mayo de 1910. Licenciado en Filosofía y Letras por la universidad de Granada y Doctor en Filología por la Complutense de Madrid, inició su carrera literaria publicando varios poemas en la revista Cuatro vientos y colaborando también en publicaciones como Cruz y Raya, Vértice y El gallo. Su primer libro, Abril, se publicó en 1935, lo que le unió a la generación del 36 y no a la del 27.

"La literatura española no ha hecho justicia a ningún poeta del 36", indicó ayer José Luis Aranguren. "La ruptura de la guerra impidió que se reconociera debidamente a esta generación", continuó el filósofo, que con amargura recordó cómo la última vez que vio a Rosales el poeta no lo reconoció. "Fuimos grandes amigos pero al final estaba muy mal".

Buero Vallejo, también en la puerta del velatorio, dijo: "Rosales ha sido un maestro y un modelo para las generaciones poéticas más recientes, lo que demuestra su valía".

Durante la guerra civil, Rosales combatió en filas franquistas, sin abandonar su vocación poética. Su amistad con Federico García Lorca durante la contienda marcó de polémica su vida. Acusado por algunos de haber delatado a García Lorca, la aparición en 1983 de un documento demostró que la actitud de Luis Rosales fue favorable y limpia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de octubre de 1992

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  • El poeta granadino Luis Rosales, de 82 años, murió a las siete de la mañana de ayer en la clínica madrileña de Puerta de Hierro, a consecuencia de un derrame cerebral. Considerado como el escritor más representativo de la llamada generación del 36, Rosales, junto a Dionisio Ridruejo, Leopoldo Panero y Luis Felipe Vivanco, fue el puente que unió la generación poética republicana con los escritores que comenzaron su carrera en los primeros años de la posguerra. Autor de numerosos libros de poemas -entre ellos, el fundamental La casa encendida- y de ensayos, ganó el Premio Cervantes en 1982. Rosales será enterrado hoy en el cementerio de la localidad madrileña de Cercedilla.