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La película 'Instinto básico" se estrena hoy en 105 cines de toda España

Sharon Stone se ha convertido en nuevo símbolo erótico en Estados Unidos

Nueva York / Madrid

Poco queda en Estados Unidos de la polvareda levantada por el estreno de Instinto básico hace cinco meses. Tras el escándalo, los productores prueban los mercados extranjeros que dificilmente superarán la recaudación de 7.000 millones de pesetas obtenida en las primeras cuatro semanas; la actriz Sharon Stone se ha convertido en un símbolo erótico, y los grupos homosexuales que combatieron el guión han enterrado sus armas. El filme se estrena hoy en 105 cines de toda España, y anoche el preestreno, patrocinado por Canal +, se realizó en siete ciudades.

El preestreno de Instinto básico en España abarcó anoche Madrid, Sevilla, Zaragoza, Palma de Mallorca, Bilbao, Valencia y Marbella, donde miembros de la jet se dieron cita para el acontecimiento. En el cine Alfil. -350 butacas- se dejaron ver el Marqués de Cubas, Marisa de Borbón, Alfonso Cortina, Carlos Goyanes, Pedro Garrote, y cineastas como Pedro Massó y Andrés Pajares. "Excepcional", decía a salir Massó, "Paul Verhoeven es un di rector como la copa de un pino, la interpretación de Michael Douglas única y Sharon Stone una monstrua", informa Anteriormente, sólo Terminator 2, con unos 110 cines, y Batman 1, con 108, habían tenido una presentación semejante, según informaron en la distribuidorá española, donde calcularon en alrededor de 80 millones de pesetas la campaña publicitaria del filme en España.En EEUU la chispa que encendió la fiebre fueron dos escasos segundos en los que el personaje de Sharon Stone cruza las piernas durante un interrogatorio policial dejando un instantáneo destello de que no lleva ropa interior. El guiño cosechó pase a pase desde todas las salas del país los ¡ooohhhs! y ¡uuhaaaus! de la audiencia norteamericana, poco acostumbrada a recibir detalles sexuales tan obvios.

La película, sobre un triángulo amoroso entre dos mujeres bisexuales y un detective, desató las iras de los grupos gay, que utilizaron la película como un ejemplo del despecho con el que el cine retrata a los homosexuales.

La oposición de las organizaciones homosexuales, unidas a la popularidad de algunas de las escenas eróticas, aportaron, una publicidad adicional a la película, interpretada por Michael Douglas y Jeanne Tripplehorn, que nunca contó con el apoyo de la crítica. Anoche en Madrid, ante el cine Lope de Vega, una decena de personas desplegaron una pancarta que rezaba: "En solidaridad con gays, lesbianas y transexuales. Colectivo de Gays y Lesbianas de CC OO" y repartieron un comunicado de protesta contra "la oleada de conservadurismo procedente de EE UU", informa Inma Ruiz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de agosto de 1992