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Solé Tura dice que frente a las críticas hay que callarse y "tragarse sapos"

El ministro de Cultura, Jordi Solé Tura, declaró ayer en Cáceres, en donde inauguró el nuevo Museo de Bellas Artes de la ciudad, que no está dispuesto a responder a las críticas que se le hacen con motivo del traslado del Guernica, de Picasso, desde el Casón del Buen Retiro al Museo Nacional Reina Sofía. Dijo que cuando se está en un cargo de ministro hay que hacer muchos esfuerzos para "tragarse sapos" y "hay que callarse muchas veces", según Europa Press.Solé Tura señaló que el traslado "es tan claro, beneficioso e irrebatible" que no se ve cómo se puede discutir y que el Reina Sofía puede ser el comienzo de un gran museo contemporáneo. "Hemos procedido a reordenar las colecciones públicas", añadió. El ministro ha reclamado para España un papel importante en el concierto europeo y mundial, al tiempo que mostró su preocupación por la descentralización que vive el país.

El ministro reivindicó "un papel importante para España en el futuro europeo y entre las comunidades iberoamericanas", pero añadió que es necesario ir "con una voz y no con 17 voces". Abogó "por una voz que no se puede forjar de manera autoritaria, ni por imposición, sino que tiene que ser fruto del diálogo y de la colaboración".

Solé Tura inauguró en la mañana de ayer la nueva sección de Bellas Artes del Museo Provincial de Cáceres, situado en pleno centro de la ciudad medieval, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. La nueva área del museo se asienta en la Casa de los Caballos, un edificio del siglo XVIII que se comunica mediante un puente pasarela con el palacio de Las Veletas, donde se albergan fundamentalmente los fondos arqueológicos y etnográficos de la provincia cacereña. El edificio ha sido restaurado por los arquitectos María José, Aranguren y Jesús González Gallego, quienes, tras los trabajos de limpieza y recuperación, abordaron la incorporación de los nuevos elementos como una superposición a los antiguos. La nueva sección son tres plantas sobre 1.300 metros. Las obras se iniciaron en 1988 y se han invertido cerca de 150 millones de pesetas. En el museo se encuentran el Jesús Salvador, de El Greco; un tríptico anónimo del siglo XVI, y obras de Oteiza, Picasso, Miró, Canogar, Millares y Saura, entre otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de julio de 1992