RELIGIÓN

Andreotti ensalza las actitudes políticas y pastorales de Escrivá de Balaguer

Giulio Andreotti, presidente democristiano en funciones del Gobierno italiano y disertador ocasional sobre temas religiosos, ensalzó ayer las actitudes políticas y pastorales de Josemaría Escrivá de Balaguer durante el acto de presentación del libro El Padre, una biografía del próximo beato escrita por un sacerdote del Opus. "Su mensaje de que la vocación puede desarrollarse en la vida normal, en el trabajo cotidiano, no tenía precedentes y constituye una respuesta muy moderna a los problemas de nuestro tiempo", señaló Andreotti.

"Su concepto de relación con la política me parece ejemplar", dijo también Andreotti, "y eso que fue madurado durante la guerra de España, en momentos de persecución, de tantas muertes y de catacumbas necesarias. No obstante, Escriva formuló una idea de una limpieza extraordinaria: que la unidad política de los cristianos no es un fin, sino un medio para la defensa de algunos valores. Por ello, puede manifestarse cuando la situación social es clara y volver a periodos de concentración en tiempos confusos".Andreotti, un político habitual de los ambientes jesuíticos romanos, pero también célebre por su afición a tocar todos los palos en casi todos los campos, conoció personalmente a Escrivá de Balaguer, que será beatificado el próximo domingo, y ha leído detenidamente Camino. Con esa experiencia, pidió con ironía una oración por la conversión del periodista norteamericano Kenneth Woodwar, que ha criticado el proceso de beatificación.

Un trabajo bien hecho

"Woodward", explicó Andreotti, "no ha entendido nada del mensaje del padre. Critica que ha sido declarado beato demasiado pronto, cuando eso se debe a que la familia del Opus Dei, siendo una gran organización, ha podido hacerlo más rápido que otros. El político italiano, sentado en la misma mesa que el postulador de la causa de Escrivá, el sacerdote del Opus Flavio Capucci, esgrimió un tomo bien encuadernado de los documentos del proceso que Capucci había considerado hasta ahora secreto, para presentarlo al público como "ejemplo de trabajo bien hecho."La segunda objeción de Woodward es que se recibieron demasiadas cartas pidiendo la beatificación. Pues bien, entre ellas, había una mía y la envié porque me parecía justo hacerlo. Es evidente que este norteamericano no ha sido tocado por los milagros del padre", comentó Andreotti.

"¿Por qué ha surgido tanta polémica?", se preguntó luego. "Porque el Opus Dei se ha convertido en una realidad tan grande en el mundo -incluso en una iglesia de Cantón encontré, durante mi reciente viaje a China, una estampa del beato- y con formas tan nuevas, que no podían faltar las reacciones. No sólo las hostiles, porque también los buenos pueden ser perseguidores". Andreotti se invistió de vulcanólogo para explicar esta última frase, diciendo que Ia maldad de los buenos se manifiesta escasamente y se concentra en pocos casos" con los efectos de un volcán explosivo.

"En el Opus no hay misterios, no hay nada oculto", concluyó, y, recordando el debate que sobre esta sociedad celebró en 1986 el Parlamento italiano, sostuvo: "No se puede criticar a una organización religiosa con una constitución que defiende las libertades".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de mayo de 1992.

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