La Comunidad Europea prohíbe la fabricación de gases CFC y halones a partir de 1996

Los Doce acordaron ayer la eliminación total a finales de 1995 de los balones y los gases ciorofluorocarbonados (CFC), utilizados en los sistemas de refrigeración y como propulsores en los aerosoles, pero que son responsables de la destrucción de la capa de ozono. El Gobierno español ha solicitado por carta a la CE el cambio de Madrid por Sevilla como candidatura alternativa a la sede de la Agencia Europea del Medio Ambiente, según confirmó ayer en Bruselas el comisario Carlo Ripa di Meana. Las tres candidaturas seleccionadas son Copenhague, Milán y la ciudad hispalense.

El acuerdo del Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la CE significa prohibir la producción e importación de estos gases antes del 1 de enero de 1996, y no en julio de 1997, como se había acordado hace un año. Esta decisión es la mejor tarjeta de presentación de la CE para la Conferencia Mundial sobre Desarrollo y Medio Ambiente, que se inaugurará en junio en Río de Janeiro.Los CFC producen un agujero en la capa de ozono que impide la filtración de los rayos ultravioleta del sol y provoca un aumento anual de 700.000 cánceres de piel y 1,6 millones de casos de cataratas. El Reino Unido pidió ayer que la reducción del 85% en la producción de CFC para 1993 se flexibilize para los halones, utilizados como espuma antiincendios.

Greeripeace advirtió ayer a los Doce sobre el peligro de que se dé vía libre a la fabricación de nuevos gases que destruyen la capa de ozono, los llamados HCFC (hidroclorofluorocarbonos). Estos gases, que se intentan presentar como "sustancias de transición" para reemplazar a los CFC, "son en realidad un verdadero peligro para la capa de ozono, especialmente a corto plazo", según Greenpeace.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Vicente Albero, propuso, por su parte, que Ia Comunidad tenga en cuenta las diferencias regionales" a la hora de administrar la oferta del 15% de esos gases que quedará disponible a partir del próximo año. España, por su clima cálido, tiene necesidad de más sistemas de refrigeración. La compra de frigoríficos en España es de 800.000 unidades, de ellas 200.000 importadas, mientras crece la demanda de coches con aire acondicionado. Los nuevos sistemas de refrigeración con gases sustitutivos de los CFC serán más caros y necesitarán un consumo de energía un 10% superior.

Exportación de residuos

Las diferencias entre los Doce surgieron en la discusión del nuevo reglamento de transporte de residuos, una norma urgente para permitir a los Doce ratificar el Convenio de Basilea. Este acuerdo prohíbe exportar residuos destinados a eliminación y sólo permite transportar desechos reciclables bajo condiciones. La puerta a la exportación sigue abierta siempre que la CE establezca un acuerdo con un país tercero. Esta excepción abre, según Greenpeace, "la posibilidad de convertir al Tercer Mundo en colonias basurero". La CE importa al año 18 millones de toneladas de residuos reciclables y exporta a África y Asia nueve millones.La nueva normativa de la CE se basa en la proximidad para autorizar cualquier transporte de residuos destinados a la eliminación o el reciclaje. La oposición surge por el deseo de la mayoría de los Doce de no incluir en el control el transporte dentro de un Estado miembro.La comisión considera los desechos una mercancía que debe estar sometida a una regulación común dentro de la Europa del mercado único. La regulación nacional para el transporte interno provocará un aumento de las exportaciones de residuos dentro de la CE, porque la existencia de normas severas en unos países impulsarán la exportación hacia los de leyes más flexibles. España, según Albero, "está a favor de un sistema lo más comunitario posible", aunque no está de acuerdo con aceptar automáticamente -como defienden Alemania, el Reino Unido y Holanda- la lista de la OCDE sobre productos verdes, ámbar y rojos, definidos así en razón de su peligrosidad.

"La presentación de la candidatura de Sevilla no responde a un cambio de criterio del Gobierno, sino que es una alternativa a Madrid y un complemento para que la Comisión Europea seleccione la que mejor le parezca", explicó Albero. Felipe González, comunicó verbalmente días atrás a Jacques Delors, presidente de la Comisión, la sustitución de Madrid por Sevilla, y el pasado día 12, José Borrell, ministro de Obras Públicas, dirigió una carta a la CE anunciando el cambio.

Hasta ahora, la oferta de Madrid era la más atractiva, mejor que la de Copenhague y Milán, según una encuesta entre los responsables de medio ambiente de la CE. Sin embargo, la sede de la Agencia Europea de Medio Ambiente es un tema bloqueado por Francia, que vincula esta decisión a las garantías de que Estrasburgo siga siendo el lugar de celebración exclusiva de los plenos del Parlamento Europeo.

Los Doce aprobaron el sistema de etiqueta verde que beneficiará a los productos ecológicos.

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