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El poso de la reconversión

El cierre de Altos Hornos hace ocho años ha cambiado el paisaje físico y humano de Sagunto

Forma parte de la historia de Sagunto y ni siquiera han pasado ocho años. La reconversión industrial de los Altos Hornos del Mediterráneo, que se inició en 1983 y se cerró oficialmente dos años después, ha cambiado el paisaje de cemento y hábitos sociales de] puerto de Sagunto. El alcalde de esta localidad valenciana habla ahora de "arqueología industrial" para referirse a los restos de la planta siderúrgica, mientras estudia la posibilidad de transformar el último de los altos hornos que queda en pie en un monumento y el único edificio centenario de la empresa no demolido en un museo.

Los empresarios hablan de "polo de desarrollo" para referirse a la actividad económica de la localidad. Los cortes de carretera, los heridos de bala, la salida a tiros de un mitin del presidente de la Generalitat valenciana entre las iras de un pueblo, o las multituffinarias manifestaciones están ya enterradas en las hemerotecas.La reconversión industrial de Sagunto afectó especialmente al puerto de esta-localidad valenciana, separado seis kilómetros del casco urbano y con una población de 35.000 habitantes de los 55.000 que tiene en total el municipio. El presidente de Altos Hornos del Mediterráneo (AHM) en febrero de 1983, José María de Lucía, afirmaba: "Ya está bien de dar morfina a un enfermo. Hay que practicar la eutanasia". La eutanasia supuso el cierre del alto horno número dos y el despido de 2.000 obreros de los cerca de 4.300 que llegó a tener AHM. El puerto de Sagunto, núcleo urbano entramado simbióticamente con AHM, quedaba condenado por la exclusión del plan de reconversión siderúrgica aprobado por el Consejo de Ministros el 6 de julio de 1983, que autorizaba una inversión de 575.000 millones de pesetas en tres años para salvar las acerías de Asturias y el País Vasco.

Hombres como Carlos Solchaga, entonces ministro de Industria, óscar Fanjul, secretario del mismo ministerio, o Julián García Valverde, vicepresidente del INI, tenían hace ocho años en Sagunto una popularidad desconocida para el resto de españoles.

Polo de desarrollo

"La reconversión de Sagunto salió bien por el interés que puso la Generalitat ante la apatía del Gobierno", afirman fuentes de la Administración valenciana. Sin embargo, el ex gerente de la Comisión para la Promoción Económica de Sagunto, Miguel Doménech, señala que "el decreto de Zona de preferente localización industrial, vigente entre 1983 y 1985, tenía que haberse ampliado para consolidar el relanzamiento económico de la comarca", aunque indica que "la situación de Sagunto y la sinergia creada por las primeras inversiones realizadas han convertido el municipio saguntino en uno de los principales polos de desarrollo del Mediterráneo".

Los efectos de la reconversión industrial de Altos Hornos del Mediterráneo se paliaron mediante la creación de un fondo de promoción de empleo -diseñado para garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores despedidos y aminorar las repercusiones en la actividad comercial y económica del municipio- y la constitución de una comisión paritaria -formada por la Administración central y autonómica- para captar nuevas inversiones. La empresa AHM, que marcaba a toque de sirena el ritino de cualquier actividad que se realizase en el puerto de Sagunto, creó también un órgano de idénticas características denominado Nuevas actividades.

Los proyectos que se acogieron al decreto de zona de preferente industrialización -que permitía una subvención directa de hasta el 30%, ayudas de la Generalitat y exenciones fiscalesse empezaron a materializar a partir de 1986. En total los expedientes admitidos fueron 33, que representaron una inversión directa entre 1986 y 1989 de 25.871 millones de pesetas, incluyendo los 4.416 millones aportados por el Gobierno mediante subvenciones directas.

Infraestructuras

A estas ayudas hay que añadir las obras de infraestructura, que mejoraron los accesos del puerto de Sagunto con la autopista A-7 -entre Barcelona y Valencia-, con los enlaces de ferrocarril y con la carretera a Zaragoza y Madrid. En 1990 distintas empresas invirtieron un total de 1.292 millones de pesetas, de los que la Administración aportó mediante subvenciones directas 270 millones. La reindustrialización creó aproximadamente cerca de 1.250 empleos directos.

Los 2.000 trabajadores excedentes de AHM, ahora reconvertida en Siderúrgicas del Mediterráneo (Sidrned), accedieron a la jubilación anticipada en más de un 50%, mientras que más de 700 se beneficiaron del fondo de promoción de empleo. Aproximadamente la mitad de estos 700 terminaron recolocados en Sidined tras las ampliaciones realizadas tras la reconversión, mientras que el resto accedió a nuevos empleos. Sin embargo, algunos de los antiguos trabajadores de Altos Hornos recolocados en nuevas empresas volvieron al paro tras quebrar o cesar en su actividad. La tasa de paro del municipio es hoy del 14%, tres puntos menos que la media de la Comunidad Valenciana, aunque una parte importante de los desempleados se registra en el sector agrícola, al que se dedican esencialmente los habitantes del viejo Sagunto, según datos del Inem.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de marzo de 1992