El escándalo de los cheques sin fondos salpica al equipo de Bush en la Casa Blanca

Tres miembros del Gobierno del presidente George Bush, entre los que se encuentra el secretario de Defensa, Richard Cheney, han admitido haber girado, mientras fueron congresistas, cheques al descubierto sobre el House Bank.

La House Bank era una entidad bancaria cooperativa en la que tenían domiciliadas sus nóminas los miembros de la Cámara de Representantes. El propio. Cheney reconoció públicamente que en los años que sirvió en el Congreso como diputado republicano por Wyoming firmó 25 talones bancarios sin fondos por un valor de 10.069 dólares y se declaró "enfadado y frustrado".El secretario de Defensa, que explicó con detalle cada uno de los cheques sin fondos que firmó entre 1989 y 1990, reconoció haber encontrado 21 irregularidades en sus documentos bancarios, hasta en 25 ocasiones, según las investigaciones preliminares.

El escándalo del House Bank, en el que el presidente Bush y el vicepresidente Dan Quayle no están involucrados, crece como la espuma. El fiscal del distrito de Columbia, Jay B. Stephens, inició una investigación con el fin de determinar si esta práctica violaba las leyes federales.

El House Bank cerró sus puertas en diciembre tras 150 años de operaciones, y su funcionamiento, además de irritar profundamente al ciudadano medio norteamericano, no contribuyó precisamente a elevar el prestigio de los congresistas, que en todas las encuestas aparecen como ejercientes de una de las profesiones menos apreciadas por los norteamericanos. .

Los ciudadanos se preguntan por qué los congresistas pudieron firmar cheques sin fondos sin tener que pagar intereses por el descubierto y sin incluir esas cantidades como préstamos en sus declaraciones anuales sobre la renta, tal y como estipula la ley para el resto de los mortales. Richard Cheney declaró en una conferencia de prensa convocada el martes con el fin de anticiparse a las críticas que "no fue agradable descubrir" la inclusión de su nombre en la lista negra.

Una larga lista

La relación, en la que también aparecen el secretario de Agricultura, Edward Madigan, y la de Trabajo, Lynn Martin, está compuesta por otros 355 miembros de la Cámara baja, en su inmensa mayoría del Partido Demócrata. Madigan, al que se critica por haber firmado 49 cheques por valor de 30.000 dólares, también salió al paso de la polémica diciendo: "Esta es una clara situación embarazosa para mí, mi familia y mis amigos".

La lista de miembros de la Administración salpicados con el escándalo se cerraba con John Hiler, uno de los responsables de la Administración de Servicios Generales y también ex miembro de la Cámara de Representantes.

El portavoz de la Casa Blanca, Marlin Fitzwater, que días atrás dijo que los miembros de la actual Administración que habían servido en el Congreso estaban "limpios", declaró ayer que ningún otro miembro del Gobierno está relacionado con el escándalo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 18 de marzo de 1992.

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