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El hombre de raza negra disecado que se exhibe en Banyoles era un jefe de tribu

El hombre de raza negra disecado que se exhibe desde 1916 en el Museo Municipal Darder de Banyoles (Gerona) y que ha provocado una gran polémica sobre si debe o no ser retirado fue robado de su tumba en África y naturalizado por el conocido explorador y taxidermista francés del siglo XIX Éduard Verraux, dueño de la Maison Verraux de París, dedicada a la venta de animales disecados. El naturalista barcelonés Francisco de A. Darder lo adquirió a Verraux y lo incluyó en su singular colección de historia natural. El negro, según testimonio de Éduard Verraux recogido por el propio Darder, era un jefe de tribu bechuana.

La polémica del negro disecado de Banyoles la inició el pasado noviembre el médico español de origen haitiano Alfonso Arcelín, quien solicitó al Ayuntamiento la retirada del individuo en la consideración de que su presencia en el museo es "denigrante y anticonstitucional". "Yo soy negro y me siento insultado", manifestó Arcelín, quien amenazó incluso con una llamada a los países africanos para que boicoteen Banyoles como subsede de remo de los Juegos Olímpicos de Barcelona.La mayoría de los banyolenses se oponen a la retirada del hombre disecado, algo que han visto en el museo toda la vida. Incluso se han comercializado diversos productos relacionados con el negro naturalizado y se ha iniciado una campaña para su permanencia, con adhesivos y pins con la leyenda: "Te queremos. Quédate".

El pleno del Ayuntamiento acordó ayer por unanimidad a apoyar a la Junta de Museos, que considera Imprescindible mantener al negro en exhibición. La moción aprobada considera que este tipo de museo responde a una concepción científica finisecular, que debe respetarse como historia, y cumple una función pedagógica.

Pese a su popularidad, el origen del negro ha estado siempre rodeado de oscuridad y misterio. Las más fantásticas teorías han intentado saciar la curiosidad que provoca ese caso singular.

Sin embargo, Darder dejó explicada la procedencia del individuo en un librito de 1888 que servía de guía de su colección. Dicho opúsculo se entregaba gratuitamente a la entrada del Museo de Historia Natural que Darder abrió el 17 de mayo de ese año en Barcelona.

En la sección dos de la guía aparece bajo el epígrafe de "Bimanos", poco antes del de "Cuadrumanos", la siguiente consideración: "La constituyen una sola familia, un solo género y una especie única que es el hombre. Éste no figura en los museos de historia natural y no sabemos de ninguno que posea un ejemplar que se conserve y esté naturalizado como un animal cualquiera. Nosotros, a fuerza de sacrificios, hemos conseguido uno, que es el betjuanas [sic], del cual hablaremos al ocupamos de la sección de antropología".

En dicha sección, tras una serie de apuntes decimonónicos sobre la etnia betchuana y la "cafrería" en general, se explica que el negro disecado "se debe a la audacia del preparador francés Verraux", el cual, "en uno de sus múltiples viajes que frecuentemente realizaba en busca de notables ejemplares que han enriquecido a muchos museos de Europa, asistió al entierro de un jefe de tribu que con gran pompa se estaba celebrando en aquellas remotas comarcas". Verraux y su hermano se hicieron con el cadáver a medianoche, cuando los familiares y asistentes a la ceremonia se habían alejado del lugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de noviembre de 1991

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