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De ningún sitio a ninguna parte

Polémica carretera por el valle del Tiétar para 'solucionar' un eje viario ya existente

La construcción de la variante Ramacastañas-Candeleda, en la carretera comarcal C-501 (Alcorcón-Plasencia), a su paso por el valle del Tiétar, ha provocado una dura polémica, que arrancó de planteamientos ecologistas hasta derivar en acusaciones políticas entre los dirigentes autonómicos de Castilla y León, involucrados en un proyecto viario que supondrá 2.000 millones de pesetas y que discurre en algunos tramos a dos kilómetros de una carretera ya existente. "Es un despilfarro y un atentado ecológico. Se trata de una nueva carretera innecesaria, que no soluciona los crónicos problemas de comunicación comarcal y no evita que haya que mejorar la carretera que pretende sustituir", dice el alcalde de Arenas de San Pedro, Felipe Plasencia, del CDS.

Fue una idea de 1989, cuando la Consejería de Fomento de esta comunidad autónoma estaba en manos del CDS", señala, por su parte, Jesús Merino, consejero de Fomento de la Junta de Castila y León por el Partido Popular. Las obras, iniciadas el pasado verano, se encuentran en fase de ejecución avanzada, y cuando concluyan, en el primer trimestre de 1992, habrán supuesto una inversión cercana a los 1.500 millones de pesetas (una cifra que, según los expertos, se incrementará en torno a los 1.700 millones), lo que significa una inversión extraordinaria de más de 1.000 millones de pesetas con respecto al plan regional de carreteras 19881989. El anterior consejero de Fomento, José María Monforte, era natural de Candeleda, una población de Ávila, en cuyas proximidades acaba el trazado de la polémica nueva carretera.

Según un informe del propio director general del Icona, Santiago Marraco, que envió personalmente al consejero castellanoleonés de Medio Ambiente, Francisco Jambrina, "la zona afectada por la carretera en cuestión coincide con uno de los más valiosos espacios naturales ibéricos, el valle del Tiétar". Se trata de "una carretera que va de ninguna parte a ningún sitio", pero que además dejaría sin resolver los problemas de tráfico más importantes de la comarca de Arenas de San Pedro.

"La alternativa a la polémica carretera es retornar al proyecto original, la llamada opción 1, recogida en el plan regional de carreteras y que consiste en la ampliación y adecuación del trazado existente entre Arenas de San Pedro y Candeleda", explica Felipe Plasencia, alcalde de Arenas. El coste de esta solución no excedería de 700 millones de pesetas, mientras que "la variante Ramacastañas-Candeleda supondrá 1.700 rnillones". Estas cifras han sido corroboradas por la Consejería de Fomento en Valladolid.

De los cuatro ayuntamientos afectados (Arenas de San Pedro, Poyales del Hoyo, Guisando y Candeleda), que aglutinan al 85% de la población comarcal, los tres primeros se han declarado contrarios a la nueva carretera. Arenas de San Pedro, el término municipal más afectado por el nuevo trazado, ha presentado un recurso ante el Tribunal Contencioso-Administrativo, por el que solicita la suspensión cautelar de las obras en curso.Éstas, aunque oficialmente "detenidas en espera de nuevos estudios medioambientales", según palabras del propio consejero de Fomento castellano-leonés, se encuentran en estos momentos tan avanzadas y dotadas de tal envergadura que el equipo de EL PAÍS pudo aterrizar sobre la superficie de la nueva carretera (en la que trabajaba maquinaria pesada de obras públicas), utilizando un avión ULM (ultraligero).

Ecosisterna en peligro

Según permitió comprobar el reconocimiento aéreo de la zona, la empresa Hernando, SA, concesionaria de las obras, ha desmontado ya varios sectores de dehesas y robledales en los términos de Candeleda y Arenas de San Pedro, en las partidas de Los Llanos, Guisandillo y Gamelleja. Los desmontes afectan al sector septentrional de una zona inventariada como de "especial interés natural dentro de la CE. Por otra parte, el nuevo trazado ha supuesto la enajenación de un sector del llamado Cordel de los Llanos, en su tramo de unión con la cañada real del Puerto del Pico, una de las principales arterias para la milenaria transhumancia ibérica. El informe del Icona a las autoridades castellano-leonesas certifica además que "el área en cuestión forma parte de una de las mejores muestras del ecosiste ma mediterráneo de llanura, con importantes dehesas de encinas, alcornoques y robles, que aún se conservan en el valle del Tiétar gracias al cuidado secular de sus habitantes".

Miguel Delibes, Eduardo Martínez de Pisón y Joaquín Araújo se cuentan entre el centenar de científicos, catedráticos y naturalistas que han intentado explicar a las autoridades castellano-leonesas cómo la zona "constituye el hábitat crítico para tres especies incluidas en el catálogo nacional de especies amenazadas dentro de la categoría 'en peligro de extinción' y estrictamente protegidas, junto con sus hábitats, por el Real Decreto 439/ 1990". Se trata del lince ibérico, el águila imperial y la cigüeña negra. Desde el polémico asunto costa Doñana, el movimiento conservacionista español no había vuelto a manifestarse tan radicalmente en contra de un proyecto como éste.

Hasta el momento, "la Junta de Castilla y León ha hecho caso omiso a los múltiples estudios y declaraciones contra la polémica opción 3 ", explica Javier Perandones, del grupo ecologista Gredos Verde. La argumentación técnica del Ejecutivo de Valladolid se sustenta en un estudio informativo encargado por la propia Consejería a la empresa Medelsu, SA, calificado por los ecologistas "corno una sangrienta burla". En un escrito jurídico contra el proyecto, el abogado García Enterría señala respecto a este estudio: "El nuevo trazado incurriría en ocultación o falseamiento de datos ambientales, a fin de justificar preconcebidamente la denominada carretera".

'Patata caliente'

Otro informe referente al tráfico comarcal, elaborado conjuntamente por el ingeniero de caminos Ángel Corral y el geógrafo Alfonso Sanz, concluye que "la ganancia de tiempo respecto a la carretera actual por parte del nuevo trazado será de tan sólo cinco minutos". Por otra parte, como el tráfico comarcal continuaría utilizando básicamente la carretera ya existente (en más de un 85% de los casos), también" se prevé acometer la opción I , explica el consejero de Fomento. El resultado puede ser la existencia en el futuro de dos carreteras para solucionar un mismo itinerario: Arenas de San Pedro-Candeleda, discurriendo en paralelo en algunos puntos a menos de dos kilómetros de distancia una de la otra. "Ello supondría una inversión conjunta de cerca de 2.500 millones de pesetas concentrados en una sola comarca, desproporcionada para una región como Castilla y León, urgentemente necesitada de otras múltiples actuaciones viarias", explica Corral. "Con el agravante de causar un destrozo ecológico que podría traer el recorte de ayudas comunitanas a Castilla y León". Jesús Merino, consejero de Fomento castellano-leonés desde hace dos meses, ha explicado a EL PAÍS: "El asunto es una patata caliente heredada por el Gobierno actual (del PP, que gobierna en mayoría absoluta) del CDS". El anterior Ejecutivo regional gobernaba en coalición con el CDS, teniendo este último partido precisamente la Consejería de Fomento. Su titular era José María Monforte, hijo del ex alcalde candeledano Florentino Monforte.

En palabras del consejero de Fomento castellano-leonés, "si la oposición al proyecto por parte de los ayuntamientos comarcales se concreta, la variante Ramacastañas-Candeleda podría revisarse todavía".

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