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36° FESTIVAL DE CINE DE VALLADOLID

'Thelma y Louise' y 'El liquidador' ganan conjuntamente la Espiga de Oro

La película estadounidense Thelma y Louise, dirigida por el británico Ridley Scott, y la canadiense El liquidador, obra del complejo y sorprendente cineasta Atom Egoyan, ganaron ayer conjuntamente la Espiga de Oro, máximo premio que concede la Seminci vallisoletana. Dada la abundancia películas excelentes en concurso, el jurado acordó conceder un premio especial, equiparable al primero, al filme ruso El nido de Adán, dirigido por Viatcheslav Krichtofovich. Otro filme ruso, Urga, y su creador, Nikita Mijalkov, llenaron anoche la sesión de clausura de este más que notable festival.

El segundo premio, Espiga de Plata, fue concedido a la película británica de Ken Loach Riff raff Y ya en el apartado de galardones concedidos a trabajos específicos, la actriz mexicana María Rojo obtuvo el correspondiente premio a la mejor interpretación femenina, por su doble y brillantísimo trabajo en las películas Danzón y La tarea.

El premio al mejor actor fue a manos de un muchacho norteamericano de 13 años, Harley Cross, actor consumado y protagonista del filmé independiente neoyorquino, dirigido por el cineasta argentino Juan José Campanella, El niño que gritó puta. En el apartado técnico fue distinguida la fotografía, realmente extraordinaria, que Zhao Fei lleva a cabo en la película china La linterna roja.

El tradicional premio que la Seminci destina cada año a la mejor primera película de un director se fue este año a nuestras antípodas, pues lo ganó la joven directora australiana Jocelyn Moorhouse, por su impecable e intensa realización de La prueba.

El jurado internacional, compuesto por los españoles Pablo O. del Amo y Aitana Sánchez Gijón, el peruano Francisco Lombardi, la argentina Paulina Fernández Jurado, el francés Jean-Claude Missiaen, el checoslovaco Igor Sevcik y la canadiense Helga Stephenson, antes de leer la lista de premios —que fue ovacionada unánimemente en todos sus capítulos, salvo en el correspondiente a El liquidador, obra que lleva dentro cine muy exigente duro, que provoca inevitablemente disidencias, lo que la enriquece aún más— quiso "dejar constancia de la altísima calidad de las películas presentadas concurso, lo que hizo extremadamente difícil el otorgamiento de los premios".

Tal advertencia del jurado exacta. Al verse obligado a optar entre tantos nombres y títulos, tuvo por fuerza que dejar fuera de su lista dorada a nombres de cineastas y títulos de películas que sin duda merecían estar en ella. Por ejemplo, la actriz rusa Inna Churikova y las norteamericanas Susan Sarandon, Geena Davis y Karen Young; el español Francisco Rabal y el filme entero de Alain Tanner El hombre que perdió su sombra; la enorme creatividad de La linterna roja, que ha tenido que conformarse con un simple premio de tipo técnico; y otros muchos trabajos totales o parciales.

Rara vez ocurre esto en un festival de cine, al menos en los dos últimos decenios. Pero esta edición de la Seminci ha sido tan variada y tan rica que sus premios no han dado lo suficiente de si para atender a todos los merecimientos vistos durante los pasados nueve días en la pantalla del teatro Calderón de la capital castellana. Este fenómeno se produjo también hace unos meses en el festival de Cannes, que, junto con éste, se han convertido en la demostración palpable del enérgico resurgimiento de la vitalidad, que algunos creían perdida, del cine en los últimos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de octubre de 1991