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Tercer éxodo masivo de albaneses hacia Italia

La tercera oleada en un año de miles de refugiados albaneses hacia Italia llegó en la noche del miércoles al jueves a puertos de este país, cuyas autoridades están dispuestas a frenar drásticamente el nuevo éxodo. Varias naves, procedentes de puertos albaneses, llegaron con más de 11.000 hombres y mujeres a bordo, que huyen del hambre y buscan en Italia un destino diferente. Probablemente tendrán menos fortuna aún que sus compatriotas que participaron en los éxodos de julio de 1990 y de febrero de este año, y que fueron parcialmente acogidos en diversos centros de toda Italia.

El Gobierno de Roma ha adoptado la decisión de cortar esta nueva ola migratoria, ante las serias dificultades para albergar a los más de 20.000 albaneses ya acogidos, y evitar que la permanencia de los que acaban de llegar estimule a otros compatriotas a seguirlos.El contingente más importante llegó ayer al puerto italiano de Bari: 10.000 personas abordo de la motonave Vlora. Esta embarcación había sido tomada por asalto el pasado miércoles cuando estaba sin atracar en el puerto albanés de Durres, y al difundirse la especie de que el Gobierno había abierto la vía del mar. En la operación se registraron dos muertos -fuentes periodísticas indican que fueron 12-, y la tripulación del buque fue obligada a encaminarse hacia la costa italiana más próxima, la de Puglia.

Niños y mujeres embarazadas

Tras burlar la vigilancia de las naves italianas que controlan el acceso a las costas del país, la citada motonave atracó en el puerto de Bari. Entre los miembros del pasaje había varios heridos, así como niños Y mujeres embarazadas. Numerosos albaneses se arrojaron al agua y ganaron la costa, o el puerto, a nado. Algunos consiguieron confundirse con los bañistas, pero la mayoría no acertó a escapar, debido al imponente despliegue de la policía.

Las autoridades locales autorizaron el desembarco del pasaje, que se efectuó con cierta lentitud ya que las escalerillas de desembarco resultaron destruidas durante el asalto en Durres. La mayoría de los refugiados que emprendieron esta odisea fueron trasladados al viejo estadio municipal, en tanto se disponían de los medios necesarios para su inmediata repatriación, por vía aérea o marítima, en los próximos días.

Este tercer éxodo de miles de albaneses comenzó la tarde del miércoles, cuando grupos menores de albaneses llegaron a los .puertos de Otranto y Brindisi, en la misma región de Puglia, al sureste de la península. La nave Skanderberg, la mayor de la marina mercante albanesa, de 96 metros de eslora, se aproximó, poco antes de la. medianoche, al puerto de Otranto con un millar de prófugos, que se unieron a otros 500 desembarcados horas antes en el mismo puerto y en el de San Foca.

El Skanderberg tuvo menos suerte que la Vlora, al ser interceptado por buques militares italianos, cuyos mandos convencieron al comandante para que atracase fuera del puerto.

Esa misma noche, llegaba a Brindisi el remolcador albanés Ilia Plasa, con casi 300 refugiados de la misma nacionalidad Los ocupantes de este último buque fueron inmediatamente trasladados al transbordador Tiépolo, que puso rumbo al puerto de Durres con casi 1.000 albaneses.

Gabinete de crisis

El Gobierno italiano constituyó ayer un gabinete de crisis para afrontar la nueva emergencia albanesa y coordinar el plan de repatriación, para el que se requisarán aviones o barcos. La presencia, desde el pasado febrero, de unos 20.000 albaneses acogidos provisionalmente es el principal obstáculo para los que participan en este tercer éxodo, ya que la misma situación de los que han conseguido refugio provisional es precaria: sólo podrán permanecer aquellos que dentro de los plazos fijados por el Gobierno consigan un contrato de trabajo. Pero no desesperan: ya tienen cierta experiencia de la política emigratoria italiana y viven con la esperanza de que se les concedan nuevos plazos para regularizar su situación, que es mala pero no desesperada como en su patria.

El Gobierno de Albania aseguró ayer que el Ministerio de Defensa controlará estrechamente los puertos del país así como todos los demás pasos fronterizos. Asimismo, las capitanías de los puertos han pasado a depender de las autoridades militares y se ha reducido el flujo de gente dispuesta a embarcarse en el sueño italiano.

Más comprensivas, esta vez, se han mostrado las autoridades de Malta, que han permitido, "por razones humanitarias", el desembarco en la isla de un contingente de 600 a 800 prófugos albaneses.

[Por otra parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados emprendió ayer la repatriación hacia Etiopía de 3.500 a 4.000 civiles y militares refugiados en Yibuti desde el pasado mayo, tras la caída del régimen del presidente Mengistu Halle Marlam, informa Frane Presse].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de agosto de 1991

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