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Baker pretende que los líderes del Magreb hagan ceder a la OLP

Marruecos, Túnez y Argelia constituyen la última baza del secretario de Estado norteamericano, James Baker, para sacar adelante la anunciada conferencia de paz. Consciente del interés de esos tres países en participar en el proceso, Baker intenta desde ayer que utilicen sus buenas relaciones con la dirección de la OLP para persuadirle de que apruebe una delegación palestina aceptable por Israel.Baker se entrevistó anoche en Rabat con el rey Hassan II de Marruecos, quien lo recibió tres horas más tarde de lo previsto, hoy viaja a Túnez y mañana a Argel. El monarca alauí recibió a mediados de esta semana al líder palestino, Yasir Arafat. Un grupo de oposición marroquí, la Unión Socialista de las Fuerzas Populares, ha pedido a los dirigentes magrebíes que acepten la iniciativa del proceso de paz.

Fuentes norteamericanas han descartado que esté previsto encuentro alguno con miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), cuyas oficinas centrales se hallan en la capital tunecina. Estados Unidos suspendió en junio del año pasado sus conversaciones con la OLP, a raíz de que Arafat se negara a condenar un ataque fallido contra Israel de un grupúsculo palestino. Su posterior apoyo a Irak durante la guerra del Golfo no mejoró las relaciones.

De todos modos, Baker espera que se produzca un acerca miento, aunque sea a través de mediadores interpuestos. El re curso a los países del Magreb su pone un nuevo enfoque y, dado que ninguno de ellos está directa mente implicado en el conflicto árabe-israelí, tal vez puedan pro porcionar alguna fórmula que desbloquee la vía de la paz. Baker y su equipo están convencidos de que el apoyo árabe generalizado y el acuerdo condicional de Israel al proceso de paz convierten ésta en una ocasión única e irrepetible.

Si bien bien esta gira de Baker ha visto progresar su plan, queda aún en pie uno de los principales obstáculos: encontrar representantes palestinos que satisfagan a todas las partes. Y en ese sentido se dirigen sus esfuerzos. Sin embargo, hasta ahora, israelíes y palestinos han planteado condiciones diametralmente opuestas.

En tanto que, para los árabes, la OLP es el único representante legítimo de los palestinos, Israel ve la central como un grupo terrorista que aspira a su destrucción. La idea de Baker es encontrar una solución intermedia. En principio, todos los países que ha visitado están de acuerdo en aceptar una delegación conjunta jordano-palestina, pero los propios palestinos insisten en una representación independiente. Este mismo problema ya ha socavado anteriores iniciativas.

Disposición jordana

Durante su visita a Ammán, el pasado viernes, Baker volvió a escuchar del rey Hussein su disposición a actuar como paraguas de la participación palestina. Sin embargo, el monarca jordano espera que los palestinos soliciten esa cobertura, lo que hasta el momento no ha sido el caso. "No podemos representarles", manifestó en la conferencia de prensa que siguió a su reunión con Baker. Éste, por su parte, anunció el pronto restablecimiento de la ayuda norteamericana a Jordania.El líder de la OLP, Yasir Arafat, en una entrevista publicada ayer por The Washington Post, asegura que su organización apoya la conferencia de paz pero que "los palestinos deben elegir su propia representación y no pueden aceptar un veto israelí a quienes designen", informa France Presse. En declaraciones a la televisión francesa subrayó que no aceptaría concesiones respecto a la composición de la representación palestina en tanto no se le requiera, oficialmente, para ello. "Nadie nos ha dicho nada oficialmente", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de agosto de 1991

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