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Duras críticas al informe internacional sobre Chernóbil

Tanto Victor Baryakhtar, vicepresidente de la Academia de Ciencias de Ucrania, república soviética donde está situada la central atómica de Chernóbil, como la organización ecologista Greenpeace criticaron ayer el primer informe internacional sobre esta catástrofe nuclear por minimizar, a su juicio, los efectos del accidente sobre la población y el medio ambiente.

Victor Baryakhtar afirmó que el informe "no abarca la complejidad del problema" y argumentó que en la investIgación realizada por más de 100 expertos internacionales quedaron fuera dos grupos de alto riesgo: el personal destinado a limpiar la zona contaminada y alrededor de 100.000 personas que fueron evacuadas en 1986. Para Baryakhtar el informe, presentado el pasado martes en Viena en el transcurso de la conferencia del Proyecto Internacional de Chernóbil, "es muy optimista porque sólo en unos años más se podrán ver los casos de cáncer derivados de Chernóbil". "Mucha más gente morirá en el futuro por los efectos de la radiación", añadió.Por su parte, Greenpeace calificó ayer de "mentira" dicho informe, cuyas conclusiones se han realizado "para satisfacción de la URSS y del lobby (grupo de presión) nuclear internacional", informa la agencia France Press. El estudio de los expertos señala que "los datos oficiales examinados no indicaron un aumento de las incidencia de los casos de leucemia o cánceres" entre la población de las áreas afectadas por el accidente de Chernóbil.

Asimismo, Itsuzo Shigematsu, director de la Fundación para la Investigación de los Efectos de Radiación de Hiroshima, admitió que el informe tuvo "limitaciones inevitables de tiempo, de equipo humano y fondos".

Por su parte, el director adjunto de Seguridad Nuclear de la Organización Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Abel González, que ha viajado a la zona desde la primera hora, declaró que hay que tener en cuenta que la investigación "fue realizada cinco años después de lo debido. Si la URSS hubiese llamado antes para una evaluación internacional habría sido más fácil". "Para ver los efectos a largo plazo", afirmó González, "es condición sine qua non tener niveles de radiación muy altos y grupos muy grandes de población, además de datos fiables". El hecho de que los efectos de Chernóbil "hayan sido menores de lo que creíamos no puede servir para decir que no fue nada. El daño social y político no tiene precio", concluyó.

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