Discreta indefinición
Maurizio Giammarco, como otros saxofonistas modernos, hace enseña de la neutralidad estilística y satisface de buena gana las cuotas de la tibieza y la discreta indefinición para poder desenvolverse con soltura en situaciones peligrosamente antagónicas. La fidelidad a la polivalencia tiñe de un color desvaído su forma de entender el jazz.Es una lástima que siendo músico notable su discurso llegue con demasiada frecuencia monótono y distante, como velado por su condición de alumno de nadie o, en todo caso, de una escuela de saxofón imaginaria y sin filiación. Su fraseo acusa acentos extraños que le impiden hablar con propiedad un lenguaje concreto y le empujan a deambular por senderos de continuas encrucijadas.
Maurizio Giammarco Quartetto
Maurizio Giammarco (saxos tenor y soprano), Carlo Morena (plano), Paolo Ghetti (contrabajo), Massimo Manzi (batería). Café Central. Madrid, del 8 al 14 de abril. Suplemento actuación: 800 y 900 pesetas.
El repertorio que interpreta sigue la ponderada tendencia de alternar composiciones propias, entre ellas un encantador tango, con clásicos de todas las épocas, y se acompaña por un excelente trío aunque Massimo Manzi, como otros baterías, no se sustrae a la tentación de enfatizar contínuamente y, a veces, sus acentos suenan más como interrupciones que como invitaciones al diálogo relajado.


























































