El olvidado legado de Ford
Si la guerra del Golfo hubiera sido una película, los créditos hubieran considerado a Jimmy Carter como el padre de los misiles Tomahawk, y a Ronald Reagan, como el príncipe de los mercaderes del vasto inventarlo de armas que aplastaron al perverso enemigo. Pero nunca se menciona a la persona que quizás ha tenido más que ver con el éxito de la historia: Jerry Ford. (...)De los ocho hombres que formaron el consejo de guerra de George Bush, cuatro fueron introducidos directamente o fueron apoyados en sus carreras por Ford. Otros dos llegaron a los aledaños del poder durante el breve mandato de Ford. (...)
Ford descubrió a George Bush en 1966. (...) Como presidente, nombró a Bush embajador de EE UU en China, y más tarde le hizo director de la CIA. En 1975 le dio al teniente general Brent Scowcroft el mando del Consejo de Seguridad Nacional. (...) Cuando reorganizó su gabinete, nombró a Dick Cheney, joven promesa de 34 años, pero absolutamente desconocida, nuevo jefe de administración de la Casa Blanca. (...) A James Baker le nombró jefe de su campaña electoral. (...) De los seis hombres nombrados, uno es presidente, y otros tres -Baker, Cheney y Powell-, posibles sucesores de Bush. Si esto no constituye una cultura presidencial, es entonces un impresionante legado de un hombre que algunas veces olvidamos, Jerry Ford.
23 de marzo


























































