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POSGUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

Irak acepta la rendición en su propio territorio

Irak aceptó ayer en menos de dos horas todas las condiciones impuestas por la coalición internacional encabezada por EE UU para institucionalizar el alto el fuego ordenado el pasado jueves, en nombre de los aliados, por el presidente George Bush. La práctica rendición incondicional iraquí fue anunciada por el comandante supremo de la Operación Tormenta del Desierto, general Norman Schwarzkopf, tras una reunión, en territorio iraquí ocupado, con la delegación militar designada por Bagdad, que se limitó a decir amén a todos y cada uno de los términos del armisticio.

Por su parte, el embajador de Irak ante las Naciones Unidas, Abdul Amir Al Anbari, dijo ayer que según tenía entendido Bagdad ya había procedido a liberar 10 prisioneros de guerra, "como gesto de buena voluntad. De ellos, seis son de nacionalidad estadounidenses, e incluyen a la joven mujer que había sido capturada". Esta fue la respuesta de Bagdad a la solicitud hecha, horas antes, por el general Schwarzkopf a los militares iraquíes durante el acto de capitulación, a quienes había pedido un rápido gesto simbólico de buena fe."Me alegra poder comunicarles que nos hemos puesto de acuerdo en todos los puntos y hemos dado un importante paso hacia la paz", declaró el oso Schwarzkopf a la salida de la reunión con los tenientes generales Sultan Hashim Ahmud jefe de operaciones del Ministerio de Defensa, y Salé Abud Mahmud, comandante del III Cuerpo del Ejército de Irak.

El lugar elegido, para que no quedara ninguna duda de quién había ganado la guerra fue la base aérea de Safwan, situada en la franja de territorio iraquí ocupada por las fuerzas multinacionales, a medio camino entre Kuwait y Basora.

Las dos horas escasas de reunión tuvieron como marco una tienda de campaña rodea da por miembros de la policía militar norteamericana en cuyo centro se había instalado una sencilla mesa de madera rodeada de sillas plegables, donde se sentaron los interlocutores.

Unos metros más allá el escenario era rodeado por un anillo de hierro formado por los tanques estrella del ejército norteamericano, los Abrams Al, y otros vehículos blindados. El espacio aéreo era surcado por los mortíferos helicóperos Apache y Cobra, responsables en gran parte de la. destrucción del equipo pesado iraquí durante la fulminante ofensiva terrestre. Resultaba por ello irónico el comentario de Schwarzkopf de que no quería crear "situaciones embarazosas para los iraquíes ni humillarlos".

"Vinieron a discutir y cooperar con una actitud positiva. Estamos en camino hacia la paz", dijo el general de cuatro estrellas, que acudió a la reunión con el jefe de las fuerzas árabes de la coalición, general Jalid ben Sultan de Arabia Saudí.

Intercambio de prisioneros

El intercambio inmediato de prisioneros de guerra -62.000, según la información ofrecida ayer por el alto mando estadounidense-, devolución de restos de los caídos en combate y puesta en libertad de nacionales de terceros países en manos de Irak, entre ellos unes 30.000 kuwaitíes desaparecidos desde la invasión de agosto, fae la primera cuestión abordada. "Hemos acordado que la liberación de prisioneros sea inmediata", dijo Schwarzkopf.Ambas partes acordaron que el intercambio de prisioneros se realizase a través de la Cruz Roja Internacional, cuyo representante en Bagdad, Andreas Wigger, declaró que, hasta ayer, Irak no había contestado a su petición de entrevistarse con los prisióneros aliados. Irak tiene en su poder 13 prisioneros de guerra confirmados -nueve norteamericanos, dos británicos, un italiano y un kuwaití-, todos ellos pilotos derribados. El número de desaparecidos es inferior a 100.

Schwarzkopf manifestó que el segundo paso era que Irak aceptase formalmente las condiciones para un alto el fuego definitivo, detalladas en la resolución 686, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y que prácticamente copia las condiciones exigidas por George Bush para la suspensión temporal de hostilidades.

La evacuación de la franja de territorio iraquí actualmente en poder de las fuerzas multinacionales, pedida oficialmente el viernes por el ministro de asuntos exteriores de Irak, Tarek Aziz, no se producirá en ningún caso antes de que Bagdad firme el armisticio. Schwarzkopf no dejó ninguna duda al respecto. "Les hemos dicho muy claramente que todas las fuerzas coaligadas serán retiradas del territorio iraquí que ocupan en la actualidad una vez que se produzca la firma del alto fuego, pero nunca antes", dijo el jefe norteamericano.

Schwarzkopf manifestó que habían acordado con los iraquíes un nuevo lugar de encuentro, en el caso de que fuera preciso celebrar nuevas reuniones, que creía innecesarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 1991

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