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El autor teatral Martín Elizondo presenta un alegato contra la Ópera

El director teatral José Martín Elizondo estrenará el próximo día 12 una producción titulada La ópera sorda, en la que ataca, según declara el autor, "la sacralizaclón opresora y protagonista que el género dramático-musical ha llegado a alcanzar en nuestros días". El argumento presenta a dos personajes en el subsuelo de un teatro de ópera, dos subalternos de un espectáculo: ella, encargada de la guardarropía; él, del atrezzo. Ambos sufren la opresión de lo que vive arriba: la ópera. Ese es el resumen que Martín Elizondo, autor español que ha desarrollado su carrera en Toulouse (Francia), da de su obra, que se presentará en el Centro Cultural de la Villa."Se supone", agrega, "que estos dos seres aplastados son también modestos actores que ponen en juego su imaginación y emprenden el montaje de un espectáculo con los desechos que les van llegando de arriba a través de un montacargas".

Elizondo define La ópera sorda como "un poema dramático que roza varios modos y estilos, como el expresionismo, un realismo de conversación y la estética del guiñol y de lo grotesco".

"A la ópera la han resucitado no sólo en España, sino también en todas partes", añade. "Y es como esos cadáveres de lonesco que crecen y crecen. Yo no estoy contra la ópera en sí, como género, que me parece tan respetable como otros, sino contra su voracidad". Para Elizondo, este género ha rebasado los límites de la escena hasta reinar en el ámbito de la mundanidad. Piensa que en los países de economía endeble los montajes operísticos revisten tal grandiosidad "que se llevan la mitad de las subvenciones en detrimento de otro teatro, actual, crítico e innovador, que es el auténtico oprimido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de diciembre de 1990