El violín de la fascinante Silvia Marcovici
Silvia Marcovici, en el segundo concierto de Bruch, fue el punto más atractivo del último programa de la RTVE, dirigido por Stanislaw Skrovaczewsky. Pocos sonidos violonísticos pueden escucharse tan atractivos, cálidos, insinuantes y transparentes como el de la gran intérprete rumana.Pocas técnicas mecánicas como la suya; pocos arcos tan amplios y generosos; pocas musicalidades de tan buena ley. Marcovici demostró éstas y otras muchas cualidades en el Concierto número 2 de Max Bruch, un continuo cantar, asistida por ese gran músico -en principio estupendo compositor- que es Skrovaczewsky (nacido en Lwow, Polonia, en 1923) al frente de los profesores radiotelevisivos, más fascinados por la solista que por la batuta del maestro invitado.
Orquesta Sinfónica de RTV Española
Solista: Silvia Marcovici, violín.Director: Stanislaw Skrovaczewsky. Obras de Webern, Bruch y Bruckner. Teatro Monumental, Madrid, 14 de noviembre.
El resto de las obras programadas no mantuvo los niveles impuestos en el Concierto. Muchos ensayos habrían sido necesarios para dar con el difícil secreto de las Seis piezas opus 6, de Anton Webern y, por si fuera poco, con la raramente interpretada Sinfonía número 1 en do menor de Bruckner. Hija directa de la Novena de Schubert, no llega, sin embargo, a subírsele a las barbas del padre.


























































