BARCELONA

No eran los leones

Albaserrada / Currillo, Moreno, VeraÁNGEL CEBRIÁN La corrida del marqués de Albaserrada no fue de leones, ni tampoco los diestros unos castigados gladiadores a la desesperada. Por el contrario, los Albaserrada, bien presentados y algunos con una nobleza exquisita, tuvieron ante sí a tres desheredados del toreo que con tan sólo el bagaje de torear una tarde al año aprovechan la oportunidad para hacer el paseíllo, sin más.

Currillo, Moreno y Vera, los tres en plena madurez para diferenciar el toreo de la simple afición, anduvieron como pudieron, es decir: aseadillo tirando a torpe el primero, mal el segundo y maravillándose de sí mismo por cuanto hacía el tercero, que contó con el apoyo incondicional de un grupo de amigos a los que lanzó la montera en señal de brindis. Todos ellos, es decir unos siete, pidieron la oreja a la muerte del primero, un toro ejemplar que desvelaba al torero su propia grandeza y abucheado fue el usía por no conceder tan preciado trofeo a tan distinguido matador.

Cinco toros del marqués de Albaserrada, bien presentados, nobles, de juego desigual; 6º de Ortigao Costa, escurrido, inválido y manso, condenado a banderillas negras

Currillo: vuelta protestada; silencio. Andrés Moreno: silencio; pitos. Miguel Vera: vuelta; palmas. Plaza Monumental, 9 de septiembre. Más de un cuarto de entrada.

Dicen los buenos aficionados que malo ha de ser para no ver algo de interés en tardes mediocres y verdad lleva pues ayer, nuevamente, fue el torero de plata Valentín Luján quien tuvo que saludar montera en mano en varias ocasiones. Su ejecución en los pares de banderillas, andándoles a los toros, cuadrando en la cara y saliendo pausado del encuentro, le quedan verdaderos; tampoco le va a la zaga la brega en toda su extensión incluido el toreo a una mano que en ocasiones interpreta. También el picador Lafita, escasísima honra de la profesión, demostró ayer una perfecta monta toreando realmente con majeza.

El sexto, de Ortigao, fue un mulo escurrido y manso en demasía. De peto a peto dramatizó un tercio que rematado quedó con el de banderillas negras. Durante tal encuentro quedó lesionado de los cuartos traseros y protestado le fue al presidente mantener aquel desperdicio de animal en la arena.

'Miuras' deslucidos en Murcia

La corrida celebrada ayer en Murcia, tercera de la feria local, se caracterizó por el juego delucido de los miuras que se lidiaron, mansos y difíciles. La plaza registró más de media entrada.

Manili tuvo silencio en su lote. Morenito de Maracay,. muy aplaudido en banderillas, ovación y silencio. Antonio Mondéjar, que sufrió una espectacular voltereta sin consecuencias, vuelta al ruedo y ovación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de septiembre de 1990.