Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
GUERRA EN EL GOLFO

Sadam Husein acudirá el domingo a una minicumbre árabe en la capital saudí

Yeda volverá a ser el escenario sobre el que se tratará de resolver la crisis del Golfo. El rey Husein de Jordania anunció ayer a su regreso de Bagdad que una minicumbre de varios países árabes se reunirá mañana domingo en Yeda. El soberano hachemí, que advirtió que cualquier "intervención extranjera" tendría "consecuencias nefastas", no preciso quienes participarían en la reunión, aunque desde El Cairo se confirmaron los nombres de Hosni Mubarak, el rey Fahed, el emir kuwaití, jeque Yaber al Ajamad al Sabaj, y el rey de Jordania. Poco después, fuentes oficiales saudíes anunciaron que el gran protagonista, Sadam Husein, viajará también a Yeda.

Por su parte, Egipto hizo pública la reacción oficial de su Gobierno, por primera vez, 36 horas después del inicio de la invasión iraquí de Kuwait. En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Gobierno egipcio pidió la retirada "inmediata y sin retraso" del ejército de Bagdad. En la nota, Egipto añadió que esta invasión costituye "una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de la Liga Árabe, que estipula que los países miembros se comprometen a no interferir en los asuntos internos de los otros". El mensaje concluye afirmando que "ambos Estados deben aceptar mantener una negociación pacífica para resolver su contencioso".A lo largo de toda la jornada, la actividad diplomática de los países árabes prosiguió bajo presión. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, mantuvo durante toda la mañana contactos con sus principales pares. El rais recibió una llamada de Sadam Husein en la que le solicitó que le mantuviera informado de sus conversaciones con el rey jordano. Husein realizó un viaje relámpago a Bagdad nada más concluir su encuentro de Alejandría. Mubarak logró lo que todos los observadores daban por imposible. La cumbre se celebrará al fin.

Dilema árabe

Poco tiempo después, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) apoyaba la decisión egipcia y solicitaba la retirada iraquí del suelo de Kuwait, país perteneciente a la asociación. El CCG "rechaza la agresión, los efectos resultantes y todas sus consecuencias", y "reclama una actitud árabe unida para poner fin a la agresión y exigir el respeto de la soberanía del Kuwait hermano".

En Washington, el presidente del Comité de Información del Senado norteamericano afirmó que "no puede descartarse una invasión de Arabia Saudí por parte de Irak". La declaración del senador David Boren se hizo pública tras una reunión con responsables de la CIA, sobre la situación en Oriente Próximo.

Arabia Saudí sería la principal perdedora si Irak siguiera adelante. Es otra monarquía cercana a las fronteras de Irak susceptible de ser derrocada, y Sadam Husein cuenta con el apoyo absoluto de su pueblo, que ve en los aliados de Estados Unidos una amenaza para la integridad de su país.

Por otra parte, Irak parece haber iniciado la represión en Kuwait. Según la organización humanitaria Amnistía Internacional, cientos de iraquíes disidentes de Husein que habían emigrado a Kuwait fueron detenidos ayer, y algunos han sido ya deportados hacia Irak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de agosto de 1990

Más información

  • Jordania, contra cualquier intervención extranjera