Francia acelera la restauración de películas de principios de siglo

El proyecto obliga a aumentar el presupuesto en el 52%

El Consejo de Ministros francés ha aprobado un plan de urgencia para restaurar antes del año 2000 una parte importante del patrimonio cinematográfico mundial de principios de siglo que conserva en sus archivos, y que corre el riesgo de destrucción, al haber sido realizado en soportes muy frágiles.

Con este objetivo, se cuadruplicará el ritmo anual de restauración al destinar, en 1991, 26 millones de francos (unos 500 millones de pesetas) para salvaguardar los 20 millones de metros de película en celulosa de nitrato de plata que de no ser copiados desaparecerán antes de 15 años.El nuevo proyecto, que supondrá un aumento del 52% del presupuesto destinado en 1990, alcanza a 250.000 bobinas y fue presentado el miércoles por el ministro de Cultura francés, Jack Lang. Se trata de la concreción económica de los esfuerzos realizados en Francia en las últimas décadas para mejorar la situación de los archivos de Bois-d'Arcy (en las afueras de París-), donde se encuentra la mayor parte de los filmes, susceptibles de destrucción.Según la responsable de es tos archivos, creados en 1969 y dependientes del Centro Nacional de Cinematografía, Michélle Aubert, al igual que en otros países, hasta el momento se han perdido en Francia entre el 50% y el 60% de las primeras películas realizadas, de esas primitivas o incunables, cuyo soporte de nitrato tiene una media de supervivencia de 50 años. En Estados Unidos, la media de filmes que se dan por perdidos es del 70%.

Cine hablado

Además de sobre las películas que celebrarán el centenario de sus primeras proyecciones en 1995, los mayores riesgos pe san ahora sobre las primeras del cine hablado, cuya cinta de sonido es todavía más frágil, al no contener sales de plata. El problema deja de existir a partir de los años cincuenta, cuan do los cineastas comienzan a utilizar soportes más duraderos.

Aubert subraya, no obstante, que hasta que no se haya revisado toda la producción almacenada no se sabrá a ciencia cierta lo que se ha perdido. Cita como ejemplos de obras que corren graves riesgos la adaptación de Los miserables, de Víctor Hugo, realizada a principios de siglo por Henry Sescourt, y las obras de Max Linder, actor, realizador y productor, pero, sobre todo, amigo e inspirador de Charles Chaplin.

La riquísima producción del realizador aragonés Segundo de Chomón, una de esas grandes figuras internacionales de la era del cine mudo, no está muy bien representada en los archivos de Bois-d'Arcy, y Aubert considera que tan sólo se han salvado dos o tres filmes suyos; pero al mismo tiempo subraya que la obra de este gran fotógrafo e inventor de efectos especiales pervive a través de las numerosas películas en las que trabajó, como el Napoleón de Abel Gance, restaurada en 1979. El presupuesto medio necesario para copiar uno de estos largometrajes, a veces único, del patrimonio de principios de siglo, es de 45.000 francos (unas 900.000 pesetas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 02 de agosto de 1990.

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