La caída de los beneficios empresariales en EE UU refuerza el temor a una crisis y debilita su moneda

Los temores a una recesión se acentuaron ayer en Estados Unidos tras la publicación de los leading indicators (un conjunto de 11 indicadores económicos muy utilizado en EE UU que sirven para interpretar el ritmo de la actividad económica) y el índice de directores de compra (uno de los indicadores de la demanda interior) con un resultado claramente negativo. El estancamiento que muestran estos indicadores refleja que la economía norteamericana podría llegar, incluso, a una caída en el tercer trimestre del año. La primera medida expansiva, una rebaja de los tipos de interés, se enfrenta ahora con bastantes' dificultades por la debilidad del dólar en los mercados internacionales. Ayer, en Madrid, la divisa norteamericana cerró a 97,8 pesetas, su cotización más baja desde 1982.

La contracción del crecimiento económico en Estados Unidos -que comenzó el último trimestre del pasado, año, cuando el crecimiento del producto interior bruto (PIB) bajó hasta el 1,1%- podría agudizarse en el tercer trimestre de este año, y alcanzar incluso una tasa negativa, si se cumplen los pronósticos que se deducen de los indicadores, publicados ayer.Los leading indicators no variaron durante el mes de junio cuando se esperaba una ligera subida del 0,2%. Esta muestra de estancamiento se une a la fuerte caída que experimentó el índice de directores de compra al pasar de un 51,1% a un 47,4%. En general, cuando este indicador se sitúa por debajo del 50%, es más que posible que la economía registre un crecimiento negativo.

El temor a una recesión ya fue adelantado por el presidente del la Reserva Federal, Alan Greenspan, a mediados del mes pasado, cuando anunció la posibilidad de bajar los tipos de interés. La depreciación que está experimentando el dólar durante las últimas semanas dificulta cualquier baja en los tipos de interés por dos motivos. En primer lugar, una rebaja de los tipos de interés reduciría aún más la demanda de dólares en los mercados internacionales y, por lo tanto, podría acentuar la depreciación de la divisa norteamericana. Por otro lado, la depreciación del dólar está encareciendo las importaciones norteamericanas, con el consiguiente efecto negativo sobre su inflación, que es el principal motivo para mantener altos tipos de interés.El debilitamiento del crecimiento económico en EE UU que se refleja en la disminución de los beneficios empresariales, está repercutiendo negativamente en la recaudación de impuestos. Esa situación, unida al fuerte déficit presupuestario de ese país, ha llevado al Congreso a elevar el límite de deuda pública hasta los 3,4 billones de pesetas. La colocación de esta deuda pondrá aún más dificil cualquier recorte de los tipos, puesto que el 20% de este déficit está en manos extranjeras que exigen altos tipos de interés para mantener sus préstamos rentables.

El dólar cerró ayer en el mercado de Madrid a 97,8 pesetas, su punto más bajo desde enero de 1982. En Nueva York se recuperó ligeramente y cerró a 1,59 frente al marco y a 147,15 respecto al yen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de agosto de 1990.

Lo más visto en...

Top 50