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Iggy Pop - Pionero del punki

"La televisión es el gran enemigo"

El nombre de Iggy Pop, cantante norteamericano de 43 años, evoca imágenes fundamentales para entender el rock de las últimas décadas. Prototipo punki y leyenda viva del rock and roll, este amigo íntimo de David Bowie y Lou Reed, a quien llaman La Iguana, está considerado como un artista visionario, precursor sonoro y estético que siempre ha caminado unos metros por delante de los demás.

Jim Osterberg, verdadero nombre de Iggy Pop, ha sido héroe y villano, ganador y perdedor, alternativamente, desde que a finales de los años 60 creara en Detroit una banda de rock y su correspondiente subgénero: el grupo se llamaba The Stooges y su sonido, calificado como Raw Power, sirvió de anticipo ideológico al punk.Después de veinte años de actividad, durante los cuales ha debido superar profundas crisis provocadas por periodos de adicción a la heroína, Iggy Pop publica un nuevo disco titulado Brick by brick. "Es muy difícil para mí encontrar el equilibrio discográfico" confiesa, "puesto que, por un lado, mis viejos seguidores quieren que suene como antaño, duro y salvaje, y por otro está la industria, pidiéndome que por una vez en mi carrera grabe algún disco vendedor".

En un físico aparentemente frágil, de cuerpo menudo y conversación amable, se esconde uno de los grandes animales escénicos de la historia del rock. El mutante reptil que se contorsionaba incansable alrededor del micrófono, se revolcaba entre cristales y vivía al límite se esfuerza ahora por "mantener la tensión necesaria para escribir buenas canciones". Admira los últimos trabajos de Lou Reed y prefiere no hablar de Bowie. Se considera un cantante "en continuo periodo de aprendizaje", que escribe sus propios temas tratando de "mantener un estilo propio"

"La televisión suprime la humanidad de las personas y se está convirtiendo en el gran enemigo de la gente", dice cuando se le recuerda su obsesión por este medio, presente a lo largo de todo su repertorio. "Ahora la gente conecta el aparato antes de empezar una conversación para no sentirse incómodos", continúa, "y además cada vez es peor la calidad de la información que recibimos por ese medio. Está claro que hay una gran diferencia entre hacer el amor y ver una película porno, y aunque parezca increíble intentan convencernos de lo contrario. Las situaciones hay que vivirlas y disfrutarlas personalmente, o llegará el día en que tengamos que poner la televisión para saber que comer o cómo debemos vestirnos. Y todo esto influye directamente en la música: una buena parte de la basura que se hace ahora está basada en la televisión. Escrita por gente de la televisión, para que la interprete gente que sale en la televisión y la escuche un público de teleadictos. Una auténtica porquería".

Iggy Pop ha regresado al mundo del disco y prepara una gira para octubre. Ya no es el adolescente rebelde que dormía en las calles de Detroit, pero todavía sabe distinguir entre "la fuerza de un buen rock and roll y la jodida mezcla de música y política que nos quieren vender".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de julio de 1990