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La inauguración de la Conferencia Internacional sobre el Sida se convierte en una condena a Bush

June Osborn, directora de la Comisión Nacional para el Sida en Estados Unidos, pidió a los médicos y científicos asistentes a la IV Conferencia Internacional sobre el Sida que usen una banda roja o blanca en el brazo izquierdo como protesta por la ley que prohíbe la entrada al país de los infectados por el VIH. Los participantes en la inauguración expresaron en pie su repulsa a la "moral y política de Bush" bajo el silbido guerrero de los delegados del grupo ciudadano Act-Up.

"George ¿donde estás?" gritaba, un grupo de manifestantes, refiriéndose al presidente de los Estados Unidos, mientras intentaba penetrar en el local de conferencias. George Bush se había trasladado a Carolina del Sur para apoyar la campaña electoral del senador Jesse Helms, precisamente autor de la enmienda legislativa por la que se prohibe la entrada a EE UU a personas afectadas de sida. El presidente norteamericano rechazó por dos veces la invitación para participar en la sesión inaugural de la conferencia de San Francisco.June Osborn manifestó su boicoteo personal a la Conferencia y afirmó que ha acudido a este encuentro de San Francisco "porque es una ocasión inmejorable para denunciar la discriminación de los afectados por el sida en Estados Unidos". Afirmó que "la discriminación es el enemigo más importante de la salud pública, porque el miedo hace que la gente se esconda y no se pueda llegar a ellos para explicar los métodos de prevención". Según esta especialista nunca habrá mejor vacuna contra el sida "que evitar un comportamiento de riesgo. Para ello la principal arma es la educación sanitaria directa en un lenguaje que entiendan todos los afectados por el sida".

Art Agnos, alcalde de San Francisco, afirmó que han muerto por el sida más habitantes en esta ciudad que los que fallecieron por las dos guerras mundiales, unidas a las de Corea y Vietnam juntas. Agnos denunció que se dedica más dinero a salvar las industrias en crisis que al sida y reclamó al Gobierno Federal que aumente los fondos para el tratamiento y la atención de los enfermos.

El alcalde de San Francisco, que afirmó haber vivido muy cerca el drama del sida con la muerte de conocidos y amigos "muy amados", animó su intervención con algunos de los eslóganes más coreados por los activistas de Act-Up (AIDS Coalition To Unleash Power). El lema elegido por éstos activistas para la Conferencia es que "el silencio es igual a la muerte".

Nuevos fármacos

Peter Staley, miembro del grupo Act-Up de Nueva York, intervino como representante de los infectados por el virus VIH. Staley reiteró las denuncias que ya han realizado en anteriores ocasiones de que el desarrollo de nuevos fármacos contra el sida está siendo entorpecido por el exceso de burocracia de la Administración Bush. Según Act-Up hay 99 drogas que pueden estar listas este año para empezar a estudiar sus efectos. Al menos la mitad de ellas ya están preparadas para iniciar los ensayos clínicos con voluntarios. Staley afirmó también que las mujeres y los grupos minoritarios (negros y latinos) están siendo discriminados en el acceso a los tratamientos.Los problemas de las mujeres y los niños en los países africanos fueron abordados por Eunice Muringo Kiereini, directora del Programa de Salud Familiar de la OMS en África. Según las estimaciones de la OMS unos 400.000 africanos han contraído el sida y otros tres millones y medio de personas están infectados por el virus VIH. Seiscientos mil de ellos son bebés recién nacidos y niños menores de cinco años.

Kiereini afirmó que hay también más de un millón de niños menores de 10 años que no están infectados por el virus, pero tienen madres que sí lo están. Esta situación les condena con el tiempo a la orfandad. "Los huérfanos son una realidad africana trágica. Las familias están muy sobrecargadas con los enfermos y no pueden cuidar a esos niños. En otras ocasiones les abandonan por miedo al contagio. El estigma a los afectados por el sida tiene su origen en el miedo y el miedo tiene su origen en la ignorancia. Por eso el desafío en esta década son la información a la población y las campañas de prevención", dijo Eunice Muringo Kiereini.

En la Conferencia participan 9.500 delegados de 121 países. Esta cifra es más baja de la anunciada por los organizadores, que esperaban de 10.000 a 12.000 participantes. La representación más numerosa es la norteamericana (6.400 delegados), seguida de la francesa (400). Los países de la Comunidad Europea no han enviado representantes oficiales. En total 35 naciones han secundado el boicoteo a la Conferencia para mostrar su rechazo a la discriminación de los infectados por el VIH en Estados Unidos. Los efectos del boicoteo se notan no sólo en el número de delegados sino también en el nivel de las intervenciones que se han producido hasta ahora, según comentaban varios asistentes al encuentro que han participado en anteriores reuniones.

Los ausentes

Los ausentes -enfermos e infectados del sida de todo el mundo que no han acudido a San Francisco en protesta por esa ley- fueron los protagonistas de una jornada marcada por manifestaciones y enfrentamientos de los activistas del grupo Act-Up con la policía. Ochenta manifestantes de diferentes estados norteamericanos fueron detenidos; varios necesitaron asistencia medica y dos ingresaron en el hospital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de junio de 1990

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