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El retrato en la corte de Felípe II abre nuevas salas del Prado

Reunida por primera vez la producción pictórica de Sánchez Coello

El Museo del Prado inauguró ayer cinco nuevas salas con la exposición dedicada a conmemorar el cuarto centenario de la muerte del pintor Alonso Sánchez Coello (1531-1588). La muestra, abierta al público hasta el 30 de julio, se compone de 51 cuadros en torno al retrato de la corte de Felipe II, con obras de Sánchez Coello junto a otras de Antonio Moro, Cristóbal de Morales, Sofonisba Anguisciola y Georges van der Strazen.

Dos retratos de Felipe II y de Isabel de Valois, pintados cada uno de ellos por Sánchez Coello y Antonio Moro, sitúan desde la primera sala el contenido de la exposición, que se propone presentar por primera vez un panorama completo de la producción de Sánchez Coello y contrastar sus retratos con otros realizados por otros artistas y a los mismos personajes.

Retraso

La exposición recoge 15 cuadros del Museo del Prado y 10 del Patrimonio Nacional, junto a pinturas procedentes de museos de Viena, Checoslovaquia, Reino Unido, Estados Unidos, Portugal, Francia y Bélgica, y coleccionistas españoles. La muestra se celebra con año y medio de retraso sobre la fecha de su aniversario. Según el director del museo, Alfonso Pérez Sánchez, con el aplazamiento ha sido posible presentar pinturas restauradas, como un retrato del infante don Carlos, de cuyo fondo negro ha surgido un paisaje alpino, que sirve para profundizar en la relación entre Sánchez Coello y Tiziano, y otras con distinta atribución, como un Felipe II de Sánchez Coello que ahora se considera obra de la pintora Sofonisba Anguisciola, que también trabajó en la corte de Felipe II.El interés de la muestra, según el director del museo, se centra en los retratos de Felipe II, de la familia real y de la nobleza, junto al aspecto religioso en el mundo de la contrarreforma, a través de la obra religiosa de Sánchez Coello.

También destacó los estudios que se publican en el catálogo, con los análisis de Stephanie Breuer sobre el artista, el de Carmen Bernis sobre la moda en la época de Felipe II, incluidos los tratados de sastrería; sobre la pintura religiosa, por Fernando Benito, y las notas específicas del retrato, por Juan Miguel Serrera, jefe del Departamento de Pintura Española y comisario de la exposición.

En otras salas se presentan iversos retratos de Felipe II y de su tercera y cuarta mujer, obras sobre la familia real y otro espacio dedicado a retratos infantiles, donde figuran cuatro retratos del príncipe don Carlos, cuya figura centró piezas literarias y óperas, obras que sirven para analizar aspectos personales y de mentalidad de la época a través de los fetiches y amuletos que aparecen en los retratados.

En opinión de la subdirectora del museo, Manuela Mena, el retrato es el gran género del siglo XVI, que se inicia con Rafael y termina con Sánchez Coello.

Las cinco nuevas salas, situadas en la planta baja del edificio Villanueva, con entrada por la puerta de Goya, se unen a las 23 salas ya restauradas, dentro del plan de reformas del Museo del Prado que terminarán este verano tras 14 años de obras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de junio de 1990