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Crítica:MÚSICA CLÁSICA

Estreno de 'Fiesta', de Luis de Pablo

Antoni Ros Marbá, ese director de alta musicalidad, nos ofreció al frente de la Orquesta Nacional de España un interesante programa basado en dos únicos autores: Luis de Pablo y Franz Schubert.Del primero conocimos Fiesta, estrenada en Francia en 1988, para percusión y orquesta de cuerda, protagonizada por los superexcelentes Percusionistas de Estrasburgo.

Nunca mejor aludido tal protagonismo, pues la obra de nuestro compositor puede prescindir de las cuerdas sin que pierda nada sustancial como lo demuestra la versión que el grupo francés lleva en su repertorio.

Desde hace algún tiempo suele insistirse sobre la mayor serenidad de las últimas producciones de Luis de Pablo, cuestión que, sea cierta o no, carece de otro valor que no sea el anecdótico.

Orquesta Nacional de España

Director: A. Ros Marbá. Solistas: Percusionistas de Estrasburgo. Obras de L. de Pablo y Schubert. Auditorio Nacional. Madrid, días 11, 12 y 13 de mayo.

Lo importante de una obra musical es su valor intrínseco sólo evidenciable a través de una buena artesanía. En el caso de Fiesta, lejanamente inspirada en vivencias del músico Luis de Pablo durante la noche de San Juan en su país, Euskadi, tanto la idea como la realización poseen calidad y logran una directa comunicatividad, quizá por una vertebración rítmica flexible pero real que facilita la percepción.

Buena prueba es la excelente acogida que le dispensó el público de abono del Auditorio Nacional, tras la responsable, desentrañadora versión del maestro Antoni Ros Marbá para el que dirigir es, por lo pronto, explicar una partitura, conectarla con el ánimo expectante del público.

Fraseo natural

Una sinfonía como la Novena de Schubert conviene bien a las características sensibles de Antoni Ros Marbá, maestro que sabe hacer cantar a la orquesta a través de un frasco tan natural como minuciosamente trabajado.En esta ocasión, el fino receptor de la versión escuchada podría advertir la relatividad del pensamiento del maestro Antoni Ros Marbá con la realización musical.

Y es que esta Novena de Schubert se trata de una partitura difícil donde las haya, exaltadora de un lenguaje preciso, cual es el schubertiano, no demasiado practicado por nuestras formaciones sinfónicas, tan singular en su visión estructural fundamentada en lo lírico, en la innumerable riqueza de detalles y en el lenguaje pleno de estilemas originales.

La considerableinterpretación, que estuvo plena, abundante en bellezas, valió al director Antoni Ros Marbá y a la Orquesta Nacional de España largos aplausos por parte del público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de mayo de 1990