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Las muertes por cáncer en trabajadores de la antigua Junta Nuclear son un 29% superior a la media nacional

El estudio epidemiológico sobre los trabajadores de la antigua Junta de Energía Nuclear entre 1954 y 1986, año en que pasó a denominarse Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), realizado por técnicos de este centro y del Ministerio de Sanidad, revela que el número de muertes causadas por cáncer es superior en un 29% a la media de la población española. En el informe se dice que de los 3.381 trabajadores de los que se ha podido conocer su situación vital durante todos estos años fallecieron 289, de los cuales 89 murieron de cáncer.

El informe, un libro de 113 páginas al que ha tenido acceso EL PAÍS y uno de los primeros estudios epidemiológicos que se realizan en España en el medio laboral, dice en sus conclusiones que "no ha podido demostrarse, aunque no queda excluída, una posible relación entre un exceso de muertes por cáncer y la exposición a bajas dosis de radiación". Sin embargo, sí reconoce que pese a que la mortalidad general de la Junta de Energía Nacional es menor que la media nacional", existe "un exceso en el número de muertes por tumores, especialmente por cáncer de pulmón".En concreto, señala 20 muertes por esta razón, 12 por cáncer de estómago, 10 por cáncer localizado en el sistema nervioso, seis por cáncer de labios, faringe y cavidad bucal y cinco por cáncer de huesos. En los tres últimos casos se supera ampliamente la media nacional.

También llama la atención el alto número de muertes producidas por enfermedades del aparato respiratorio, 54 en total y un 22% superior a la media nacional, y las causadas por traumatismos y envenanamientos que suman 38 en total y representan un 46% más que la medila española.

El informe, que se inició en 1984 y se enmarca dentro de un programa general de la Comunidad Europa, recoge una muestra de 5.303 trabajadores, 4.533 hombres y 770 mujeres. Esta cifra deja fuera del análisis a aquellos empleados que permanecieron menos de seis meses en la Junta de Energía Nuclear y al personal no especializado de las entratas de limpieza y otros oficios.

La investigación se ha llevado a cabo sobre el 63,8% de la muestra, es decir, sobre los 3.381 trabajadores sobre los que se ha podido averiguar su situación vital. El tiempo medio de seguimiento de estas personas ha sido de 16 años. El informe también apunta que la proporción de trabajadores que habrán muerto al final del seguimiento será del 9,7%, ligeramente superior a la reseñada en el estudio, que es del 8,5%.

Oras conclusiones del estudio son la necesidad de establecer "un sistema de vigilancia epidemiológica de los efectos de la exposición crónica a bajas dosis de las radiaciones ionizantes" sobre la salud de los trabajadores y la urgente mejora de los certificados de defunción en España.

Ningún responsable del CIEMAT quiso ayer hacer valoraciones sobre los resultados del estudio. Una portavoz del centro señaló que "institucionalmente el CIEMAT no puede hacer ninguna valoración ya que es un informe técnico cuyo examen corresponde al Consejo de Seguridad Nuclear, organismo que debe enviarlo al Parlamento antes de que sea público".

Preguntado por los resultados del informe, el radiólogo español Klaus Knapp, ex jefe del servicio de radiología de la Ciudad Sanitaria La Paz, de Madrid, afirmó "que un 29% de muertes por cáncer superior a la media nacional es una señal de alerta, que debe ser tenida en cuenta, sobre todo, en un ambiente donde el riesgo está muy concentrado".

Miguel Yuste, de la sección sindical de CGT en el CIEMAT, manifestó ayer que el estudio "confirma documentalmente los indicios denunciados por los trabajadores del CIEMAT en 1987, cuando expusimos que entre 1976 y 1987 habían muerto 42 trabajadores afectados por radiaciones ionizantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 1990