Menem controla la Corte Suprema de Justicia

El Gobierno que preside Carlos Menem tendrá a partir de hoy mayoría propia en la Corte Suprema de Justicia, cuando juren cuatro de los cinco nuevos jueces que propuso al Senado. De esta forma, el presidente argentino concentrará el mayor poder político desde que se restableció la democracia en el año 1983. La oposición, que lidera el radicalismo, quedó reducida a la segunda minoría en la Cámara de los Diputados.

Entre los cinco nuevos ministros de la Corte, elegidos por Menem, se encuentra el primer secretario de Justicia de su Gobierno, Julio Oyhanarte, que renunció a su cargo el pasado mes de octubre. Oyhanarte es el único que no tiene antecedentes de militancia peronista, pero se adhirió a la causa desde que le eligieron para un cargo en la Administración.Los otros cuatro nuevos miembros que juran hoy son Ricardo Livene, un ex juez de la Corte durante la presidencia de María Estela Martínez, viuda de Perón; Rodolfo Barra, que hasta la pasada semana era viceministro del Interior; Mariano Cavagna Martínez, subsecretario de Justicia en el Gobierno peronista de 1974, y Julio Nazareno, un abogado riojano próximo a Menem. Ernesto Corbalán Nanclares, un ex candidato peronista a la gobernación de la provincia de Mendoza, será el sexto juez que se incorpore a la Corte. La nueva Corte Suprema fue ampliada de cuatro a nueve miembros, según el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo al Parlamento y aprobado luego con el apoyo de los diputados de la derecha y la abstención de los radicales.

La dimisión de Bacqué

De los cuatro miembros anteriores, que en septiembre del año pasado habían firmado una declaración conjunta para oponerse al proyecto del Ejecutivo porque, según ellos, "la ampliación tendría una seria repercusión sobre las instituciones republicanas" al "comprometer" su funcionamiento, sólo uno de ellos ha renunciado a su cargo, el juez Jorge Bacqué.El juez dimisionario fue el único en considerar inconstitucional el indulto que firmó el presidente Menem en beneficio de los militares sometidos a proceso por graves violaciones a tos derechos humanos, y había declarado también, con anterioridad, la inconstitucionalidad de la llamada Ley de Obediencia Debida, aprobada durante el Gobierno radical de Raúl Alfonsín.

Bacqué, que será reemplazado por Corbalán Nanclares, no se había opuesto en 1987 al proyecto del radicalismo que intentó también elevar el número de miembros de la Corte, pero de cinco a siete, "porque entonces no se pretendía incorporar, como ahora, una nueva mayoría a la Corte", dijo el juez. Además el Gobierno radical no tenía tampoco mayoría propia en el Senado.

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