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Crítica:TEATRO
Crítica

Poca idea, buena realización

Los tres actores mudos de VolRas han dejado buen recuerdo de su paso por Madrid. Mejor que el del espectáculo actual, que, sin embargo, es abundantemente reído. El miércoles no tuvo mucho público, pero sí muy joven y muy entrañado en este tipo de humor de tebeo, con su toque de absurdo y sus miguitas de poesía. Sobre todo gustaba a las mujeres: una risa de soprano detrás, otra de tiple a la izquierda, insistían y arrastraban. Quizá porque hay varias caricaturas de mujer, con ese tipo de travestido que no es morboso ni erótico, sino paródico. El espectáculo de los tres actores catalanes, Insólit, encierra un par de homenajes: al cine musical y a Charlot y el cine mudo, de donde debe de venir el contraste del pobre tipo, marginal y sin asiento, metido en la vida rosa y dulce de las melodías románticas y del recuerdo de la gran escenografía y el lujo de aquel género. La suya, la de Quico Estivill, es bonita y llamativa: unos dibujos fluorescentes rápidamente cambiantes. La dejan ver, sola en el escenario, al final del espectáculo, conscientes de su valor. Los tres actores son buenos, bien preparados, bien ensayados, y la terminación del espectáculo es perfecta. Las ideas son lo más pobre. Los homenajes pueden terminar por ser imitaciones.Tuvieron su éxito, y, si el público era escaso, aplaudió reiteradamente para compensar.

Insólit

Por Vol-Ras. Intérpretes: Joan Cusó, Joan Faneca, Joan Segalés. Teatro Fígaro.

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