Tensión entre los dirigentes independentistas

Serias tensiones internas enfrentan a los miembros de la nueva directiva de la República de Lituania, que vive una delicada situación tras haberse declarado independiente de Moscú de forma unilateral. Las tensiones afloraron al rechazar el Parlamento la estructura ministerial propuesta por la jefa del Gobierno, Kazimiera Prunskiene.El proyecto de la jefa del Gobierno contemplaba una ruptura gradual con la estructura ministerial soviética, de la que Lituania depende de forma vital. Otra diferencia gira en torno a un proyecto de ley en el orden del día del Parlamento, en el cual se proponen penas de 3, 6 y 10 años de cárcel para quienes exhorten a poner fin de forma violenta a la República independiente de Lituania.
El viceprimer ministro, Romualdas Ozolas, dijo ayer a esta corresponsal que el proyecto "es inoportuno" y que se había conseguido retenerlo, pero no eliminarlo, del orden del día. "Una mala tendencia", agregó.
Criticó también al presidente de Soviet Supremo de Lituania, Vytaukas Landsbergis, por sus declaraciones favorables a suprimir la transmisión de la primera cadena de la televisión soviética, después de que ésta emitiera escenas de un mitin organizado el día 18 de marzo por sectores antiindependentistas en Viinia.
Ozolas dijo que la gente debe decir por sí misma lo que quiere ver y que cortar el primer canal de la televisión soviética es una "censura", a la cual se opondrá.
Algunos sectores intelectuales lituanos acusan a Landsbergis de autoritarismo, y en medios de la jerarquía del partido comunista de Lituania, que mantiene también posiciones independentistas, se opina que Landsbergis no es la persona adecuada para tratar con Moscú, donde Alguirdas Brazauskas, el jefe del partido y el hombre más popular de Lituania, tiene mejores contactos.
Sobre la firma

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.