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Fracasa el plan de privatización de Merco al no haber adquirido las cooperativas agrarias una sola acción

Las cooperativas agrarias no han adquirido en los tres últimos años una sola acción de la empresa pública Merco frente a los planes previstos inicialmente por la Administración para privatizar la empresa en un plazo de tres años, entre 1987 y 1989. El valor efectivo de la sociedad se fijó al 31 de diciembre de 1986 en 4.556 millones de pesetas. Fuentes de Merco han señalado la imposibilidad de cumplir este plan por la falta de capitalización de las cooperativas. A su vez, medios de las entidades asociativas han señalado que el plan fue rechazado desde un principio.Por razones de eficacia empresarial y para la adaptación de estructuras a la normativa de la Comunidad, el Consejo de Ministros del 11 de julio de 1986 aprobó un plan a tres años para la privatización de la empresa pública Merco, controlada por el Patrimonio del Estado y el FORPPA. La oferta estaba referida a la totalidad de las acciones de Merco, cuyo valor efectivo se fijó en 4.556 millones de pesetas, con un precio unitario por acción de 1.664 pesetas.

El proceso para la privatización de Merco contemplaba un plazo de poco más de tres años, desde julio de 1986 hasta el 31 de diciembre de 1989. El calendario para la venta se había hecho considerando una incorporación progresiva de las agrupaciones a la oferta de acciones. La distribución de la acciones puestas en venta se hizo a prorrateo en función del peso de la cooperativas en cada zona.

En los primeros meses desde la publicación del plan, según los datos de Merco, se había comprometido ante notario la venta del 11% de las acciones. De acuerdo con las mismas fuentes, en 1987 se había comprometido la venta del 15% del capital de Merco. Sin embargo, para los responsables de la empresa pública se vió pronto la imposibilidad de llevar adelante el proyecto de privatización ante la falta de capitalización de las cooperativas. En algunas comunidades autónomas se ofrecieron ayudas a fondo perdido para efectuar esas compras sin que las entidades asociativas se decidieran a la compra de la empresa pública.

A la vista de estas circunstancias, Merco, según fuentes de la empresa decidió seguir con el desarrollo de su plan estratégico sin contar con el proceso de privatización, ampliando su actividad a nuevos sectores como girasol y cereales hasta una facturacion superior a los 60.000 millones de pesetas en 1988. La política de privatización fue sustituida por acuerdos puntuales de campaña con las cooperativas en los procesos de comercialización.

Frente a las opiniones de Merco, el fracaso del plan de privatización parece consecuencia de un mal planteamiento de partida, con una valoración de activos irreal. Las cooperativas no aceptaban acceder a la propiedad a partir la compra de una estructura central excesivamente grande sin que existiera una posibilidad de control por estas entidades. Tras el fracaso del plan Patrimonio y el FORPPA se mantienen, como los accionistas de Merco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de marzo de 1990