Los diseñadores españoles apuestan por la minifalda

El Salón Cibeles, inaugurado ayer en Madrid, muestra las tendencias para el próximo otoño-invierno

La minifalda permanece en un lugar destacado en las colecciones de otoño-invierno de las firmas españolas de prêt-à-porter- que inauguraron ayer los desfiles de la Pasarela Cibeles en el Palacio de Congresos de Madrid. Organizado por el Comité de Moda de Madrid, el salón cuenta con un presupuesto de 130 millones de pesetas, que en esta ocasión han sido totalmente subvencionados por la Comunidad de Madrid. Quince firmas mostrarán en la pasarela durante tres días sus creaciones. Las tendencias apuntan hacia una silueta femenina menos cuadrada en la que pierden terreno las hombreras.

Las tendencias de moda femenina para la próxima temporada de otoño apuntan hacia mujeres vestidas con trajes de chaqueta o pantalones que delinean una silueta hiperfemenina El colorido es rico y variado: tonos pastel o fuertes y concretos que matizan a la perfección los tejidos y pieles.Vuelven los trajes de chaqueta, bien con pantalón ancho, bien con faldas mini o largas y holgadas, en tonos lisos con toques de color, en forma de blusas de solapas chal, cinturones anchos y grandes echarpes largos bordeados con flecos. Los bermudas siguen en -auge. Los abrigos generalmente son amplios y largos, y los chaquetones tres cuartos que cubren las caderas llevan grandes capuchas con toques de peletería, abrochados con cinturones.Los tejidos incluyen las lanas puras; las telas de camello y conejo; el mohaier,- las microfibras; el cuero grabado en forma de cocodrilo, avestruz o serpiente, además de las napas de oro. Para la noche, lujosos y barrocos brocados de oro, adamascados y terciopelos bordados con lentejuelas y azabaches en largos vestidos teñidos, con o sin chaquetas a juego.Inauguró la pasarela de ayer la firma Loewe, con una colección amplia que abarca desde sport ciudad, con abrigos nobuck con toques de peletería en puños, cuellos y capuchas, hasta trajes de noche con fastuosos brocados de oro. Siguió el joven catalán Jordi Cuesta, que por primera vez desfila en Madrid, abandonando Gaudí Mujer porque "era el momento propicio para hacerlo, ya que está comprobado que la única pasarela internacional para la mujer en España es la de Madrid".Jordi Cuesta mostró su línea deportiva compuesta por cómodos y anchos pantalones a juego con cazadoras, con anchos cinturones de cuero marrón y zapatos planos a juego, faldas largas con pliegues invertidos y una superposición de punto para jerséis de grandes mangas y cuellos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 22 de febrero de 1990.