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La OMS considera cancerígena una droga que combate el rechazo de implantes

La ciclosporina, un depresor del sistema de defensa del organismo (sistema inmunitario) utilizado para combatir los fenómenos de rechazo en los trasplantados, se ha clasificado por el Centro Internacional de Investigación del Cáncer (CIRC), organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), como cancerígeno, al igual que un agente antitumoral, la tiotepa. Una reunión de expertos de 13 países celebrada recientemente en Lyón (Francia) estudió el poder oncogénico de más de 700 medicamentos.La reunión estableció una clasificación de estos fármacos dependiendo de que fuesen "cancerígenos para el hombre", "probablemente cancerígenos para el hombre", "pueden ser cancerígenos para el hombre", "no pueden ser clasificados desde el punto de vista de la carcinogeneidad para el hombre". Una cuarta categoría ("agentes probablemente no cancerígenos para el hombre") se utiliza raramente.

El tratamiento con la ciclosporina puede provocar cánceres del sistema linfático, según los expertos. Y un estudio realizado en 14 países y coordinado por el CIRC ha establecido que el riesgo de padecer leucemia aumenta en las mujeres que han sido tratadas con tiotepa de cáncer de ovario.

Antibióticos

Dentro de la categoría de los fármacos "probablemente cancerígenos" está un antibiótico de amplio espectro bien conocido, el cloramfenicol, utilizado desde hace 40 años para tratar infecciones graves de todos tipos, desde las fiebres tifoideas hasta el tifus, dice un comunicado de la OMS. "Pero se trata de un medicamento tóxico que puede afectar a las células hematopoyéticas [productoras de las células sanguíneas] ".En el mismo apartado, los expertos colocan a la azacitidina, utilizada para el tratamiento de la leucemia y que "provoca tumores en el animal de laboratorío y tiene efectos genéticos". Otro de los medicamentos que se sitúan aquí es la clorozotocina, un anticanceroso manifiestamente carcinógeno para el animal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de enero de 1990