_
_
_
_
Tribuna:LA MUERTE DE CARLOS BARRAL
Tribuna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

El patrón

Porque lo fue sobre todas las cosas. Un patrón que jamás obstaculizó, sino todo lo contrario, el trabajo, que a él le gustaba pulcro, y sintético, y bien hecho, de los que formamos a su vera como marinería. Antes de conocerlo personalmente en su mítica suite del hotel Suecia y a mediados de los sesenta, ya representaba todo lo que un torpe aprendiz de poeta podía anhelar: la guerrilla intelectual antifranquista, el refrescante contacto con Europa y los que entonces se anunciaban como prometedores cambios en América Latina. Es la época de los Premios Formentor, de la barba resistente y salobre, de la camisa de corte militar. Luego fue el amigo de tantos encuentros en este país y fuera de él. En el lúgubre momento de las despedidas quiero fijarlo, heráldico como a él le gustaría, en dos flashes: señalándome desde el hogar en llamas del chiringuito de Calafell, una oscura mañana de marzo, su barco varado en la arena: "¡Anda, moderno, acércate y dale un saludo al viejo capitán Argüello!". En aquel deambular gustosísimo, otra cenicienta mañana, esta vez de París, entre los bouquinistes de los muelles, bajo las ojivas de Nôtre-Dame, o tomando una cerveza en la Place du Théâtre. Ese Carlos vivaz, caluroso y cómplice, burlón y cálido permanecerá en mi memoria mientras aliente.

Más información
Los años treinta
Mi amigo

A. Martínez Sarrión es poeta.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por los mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_