Nuevos bombardeos israelíes contra posiciones palestinas en el sur del Líbano

ENVIADA ESPECIALLa aviación israelí bombardeó en la madrugada de ayer, por tercera vez en las últimas dos semanas, posiciones palestinas en la Hanura de La Bekaa libanesa, muy cerca de algunos puestos de control sirios en esa zona. El ataque, que al parecer no produjo víctimas, adquiere especial relevancia por la situación de tensión que se vive en Líbano desde el asesinato del presidente René Muawad y que ha reavivado la polémica sobre las líneas rojas de Siria e Israel en este país.

Hace apenas una semana, el portavoz del primer ministro israelí, Ari Pazner, descartaba una intervención de su país en Líbano mientras sus intereses no estueviesen amenazados. Las declaraciones de Pazner difícilmente tranquilizaron a los libaneses y, en especial, a los que viven en el sur o en La Bekaa. Los primeros, se han acostumbrado con el tiempo a las visitas periódicas de los aviones con la estrella de David, lancen o no munición real. Los segundos, acababan de padecer tres bombardeos sucesivos en una región que no había vuelto a sufrir su furia desde 1982, tras la invasión israelí. El primero de los ataques se produjo el jueves 23 de noviembre, justo al día siguiente de la muerte de Muawad.La casualidad no se limitó sólo a la fecha. La elección como objetivo del campamento de palestinos prosirios de Sultan Yaqub, en las proximidades de Chtura, llamó la atención de los observadores más maliciosos. Dos personas resultaron heridas. Un día más tarde, en el hotel Park de esa localidad, los diputados libaneses elegían a Elías Haraui nuevo presidente de la República. Un ataque similar se repitió el sábado a plena luz del día. Los habitantes de Zahle, una ciudad cristiana a 10 kilómetros escasos de Chtura, incluso pudieron ver a simple vista cómo los bombarderos soltaban su carga mortal.

En el país de los cedros, las guerras se superponen desde hace casi 15 años. Así, esa oportuna intervención israelí no ha sido la única actividad bélica en la zona. Justo en las proximidades de la frontera sirio-israelí en Líbano, las dos grandes fuerzas shiíes, Amal y Hezbolá, han estado luchando por la supremacía en los días pasados. Resultado: al menos 50 personas han resultado muertas o heridas, entre ellas 10 civiles; el movimiento prosirio ha perdido tres pueblos en favor de los proiraníes.

No se trata de tres localidades cualquiera. Sohrnor, Yohmor y Machghara constituyen el límite con la franja de seguridad establecida por Israel en el sur de Libano. Los integristas disponen desde ahora de las posiciones más avanzadas para ejercer la resistencia. Este reforzamiento ha sido frenado en última instancia por la intervención del Ejército sirio que, el martes, evitó la caída de la última posición de Amal en Maffighara, donde más tarde negoció con representantes iraníes un nuevo alto el fuego.

Los enfrentarnientos entre estos dos grupos shiíes que se disputan el liderazgo de la comunidad shií, son endémicos desde hace dos años.

Por otra parte, la calma reinaba ayer en Beirut, tras una jornada previa de temores provocados por el estallido de violencia en la línea de demarcación. Una huelga general ha sido convocada para hoy en el Oeste político, es decir, en todo el país excepto el denominado enclave cristiano y la franja de seguridad bajo el control de Israel. La huelga tiene como objetivo apoyar la legalidad del presidente Haraui y protestar contra la sublevación del general Aoun.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de diciembre de 1989.

Lo más visto en...

Top 50