Larsa aplaza el pago de la leche a los ganaderos por dificultades financieras

La empresa Lacto Agrícola Rodríguez (Larsa), con sede en Pontevedra, ha comunicado a los ganaderos el retraso de los pagos durante un período de tres meses. Esta medida, adoptada al parecer por la existencia de dificultades para hacer frente los compromisos en el plazo de un mes, como era habitual, ha supuesto la pérdida de las entregas de algunos grupos ganaderos en zonas fuera de Galicia que se habrían integrado entre los proveedores de Pascual.

En medios de la producción se teme que una retirada parcial de Larsa del mercado pueda arrastrar los precios a la baja, mientras en fuentes de la Federación de Industrias Lácteas (Fenil) la posibilidad de que la firma gallega tenga dificultades confirmaría solamente la imposibilidad de pagar precios altos por la leche.La empresa Larsa, con un capital social de 1.400 millones de pesetas, tuvo en 1987 una facturación total de 20.000 millones de pesetas, lo que situaba a la empresa gallega en el puesto séptimo entre los grupos lecheros españoles. Lacto Agrícola Rodríguez está formada por Granja Ajeriz, Central Lechera de Pontevedra, Iberolacto, Vega de Oro e llasa en Madrid. Comercializa las marcas de leche Larsa, Ajeriz y Vega de Oro, así como tipos de quesos como Trébol, Pimpinella y Cántaro.

La 'oveja negra'

Aunque nació como una firma especialmente gallega donde supone el 30% de la recogida, en los últimos años ha experimentado una notable expansión por toda España hasta superar el 5% del consumo tanto de leche de larga duración como pasterizada. La empresa gallega, no integrada plenamente en la Federación de Industrias Lácteas, se ha caracterizado en los últimos años por una política agresiva en precios y compras por toda la cornisa y en la zona de Madrid. Frente a la actitud de precios a la baja del resto de las industrias, con la excepción de Pascual, Larsa constituyó en todo momento una punta de lanza con ofertas de precios al alza que en determinados momentos clave arrastraron a todo el sector. Larsa no entró en los pactos empresariales para evitar guerras en el mercado. Lejos de llegar a compromisos tácitos para comprar a la baja con el resto del sector, Larsa fue promotora de un acuerdo con los ganaderos en Galicia y en algunos medios se veía como una avanzadilla de la Administración en su ofensiva contra las industrias de la federación.La campaña pasada, con unas exportaciones totales del sector de 22.000 toneladas de leche en polvo al resto de la CE y a buenos precios, Larsa tuvo unos resultados positivos. Este año, las posibilidades de exportación al resto de la Comunidad han sido escasas, razón que parece ha sido una de las causas de los problemas financieros. Igualmente, sin que hasta el momento se vean claramente las razones objetivas, la entrada de la temporada de invierno no ha supuesto un recorte en la oferta de leche en el mercado mientras se repite, como en años anteriores, una guerra de precios a la baja en el mercado al consumo.

En medios ganaderos, la comunicación del aplazamiento de los pagos durante tres meses se ha recibido con preocupación, más que por el retraso en el cobro por lo que puede suponer la reducción de la actividad de la firma en el mercado con su política de compras al alza. Los productores apuestan por su mantenimiento y esperan que la crisis sea solamente coyuntural.

Por su parte, en medios industriales la situación de Larsa se ve con cierta preocupación, aunque no causa extrañeza. Según medios empresariales, Larsa cometió graves errores en el pasado en su afán de ganar el suministro de nuevos grupos de ganaderos así como para una ampliación de sus mercados. La empresa gallega hizo una política de precios al alza que, según la industria, no respondía a la realidad del mercado, cuando la tendencia debe ser una reducción de las cotizaciones a medida que se avanza hacia el mercado único.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de diciembre de 1989.

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