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La UNED, convertida en refugio de los alumnos rechazados por otras universidades

Más de 4.000 estudiantes se encuentran a estas alturas del curso a la espera de que la Universidad Nacional de Educación a Distancia acepte su solicitud de ingreso. La UNED condiciona su decisión a que el ministerio confirme su compromiso, hasta ahora sólo verbal, de aumentar el presupuesto para reforzar la plantilla administrativa.

El rector de la UNED, Mariano Artés, expresó a EL PAÍS la total disposición de la universidad para colaborar en la resolución de la angustiosa situación de los estudiantes que, habiendo aprobado la selectividad y por no haber encontrado plaza en las universidades presenciales, no tienen otra alternativa que la enseñanza a distancia para no perder un año. Las solicitudes pendientes se concentran en los estudios de Derecho y Económicas, dos de las carreras con mayor demanda en todas las universidades.La UNED, según el rector, no tiene las mismas necesidades de profesorado que las universidades en las que el alumno esta presente, "pero su capacidad no es ilimitada, sobre todo con la actual dotación de personal de administración y servicios".

Plazo especial

El curso pasado la matrícula de la UNED se situó en unos 100.000 alumnos y en el actual puede llegar a los 120.000 si, como parece probable, acaban siendo admitidos los estudiantes que solicitaron el traslado de expediente a la misma con posterioridad al mes de julio, que era el límite de plazo oficial para dicho trámite. En principio, todas esas solicitudes han sido contestadas negativamente, pero la UNED estaría dispuesta a abrir un plazo especial de matrícula en el caso de que se haga oficial la ayuda económica extraordinaria prometida por el ministerio.Dicha ayuda, confirmada a este diario por fuentes oficiales, consistirá en la facilitación de locales para tutorías y sendos incrementos de créditos para aumentar la plantilla de personal de administración y servicios y para el capítulo de gastos corrientes.

El rector Artés manifestó que buena prueba de la favorable disposición de su universidad es el hecho de que las facultades afectadas se han mostrado dispuestas a atender al desmesurado crecimiento de alumnado sin exigir a cambio mayores dotaciones de profesorado. "No obstante", dijo, "los decanos han insistido en pedir unas mínimas garantías de que se van a resolver los graves problemas de espacio físico y de carencia de personal administrativo, sin lo que sería imposible atender a dicha demanda con unos mínimos de calidad".

La facultad de Derecho de la UNED contó el curso pasado con una matrícula de 24.000 alumnos; en julio solicitaron su ingreso unos 7.000 más, y con posterioridad al plazo oficial, otros 2.000, que son los que hasta ahora han recibido la respuesta negativa. En las dos secciones de Ciencias Económicas (Economía General y Economía de la Empresa), la matrícula del curso pasado ascendía a 11.800 alummos, y este curso, con las solicitudes dentro y fuera de plazo, podría superar a los 19.000.

El rector considera que el sentido de la UNED (pensada fundamentalmente como alternativa a la universidad presencial para los que, por razones de trabajo, no pueden asistir a clase) corre el riesgo de ser desvirtuado seriamente si acaba convirtiéndose en el refugio de todos aquellos alumnos que no consiguen plaza en las universidades convencionales. "Ni la edad ni el perfil de todos estos estudiantes corresponden a los del alumno tradicional de una universidad a distancia", añadió. Artés opina que ha llegado el momento de que entre todas las universidades se busquen fórmulas inteligentes para solucionar los problemas derivados de la imparable demanda de alumnado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de noviembre de 1989

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