Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ingresan en un hospital de Sevilla dos jóvenes tras beber agua mineral con un tóxico

Dos jóvenes de una misma familia fueron ingresado en la tarde de ayer en el Hospital Universitario Virgen Macarena, de Sevilla, tras haber ingerido agua mineral envasada que contenía una sustancia tóxica. Éstos son los primeros casos de agua mineral a la que alguien ha introducido elementos tóxicos que se detectan en Andalucía. La Delegación del Gobierno alertó ayer a los gobiernos civiles de las ocho provincias de la comunidad para que tomen medidas de precaución. El Instituto Andaluz de Toxicología procedía, a última hora de la tarde, al análisis del líquido, sin que se pudiese precisar hasta ese momento si se trataba de lejía o de otra sustancia.Fuentes de la Delegación del Gobierno informaron anoche que, sobre las siete de la tarde, se recibió en la Jefatura Superior de Policía de Sevilla una llamada te lefónica de los facultativos del Hospital Universitario Virgen Macarena comunicando que los jóvenes José Álvarez, de 24 años y Juan de la Cruz, de 23, residentes en la capital andaluza, habían sido ingresados en dicho centro con una intoxicación producida al haber ingerido agua mineral con sustancias que se descono cen. Efectivos policiales se trasladaron al domicilio de ambos y llevaron la botella a los laborato rios del Instituto Andaluz de Toxicología.

Los dos jóvenes permanecían anoche en estado de observación en el Hospital Universitario. Según los datos de que se disponía anoche, a ambos les fueron apreciadas quemaduras en el tracto digestivo alto. Medios sanitarios informaron que el agua, de la marca Fontbella, había sido adquirida en unos grandes almacenes de las afueras de la capital andaluza. Dicha marca no es la misma que la de los casos que se han detectado en el País Vasco y Barcelona, aunque sí de uno que ha aparecido en Burgos.

La Delegación del Gobierno estaba a la espera anoche de los resultados de los laboratorios para proceder a tomar las medidas oportunas. No obstante, la Junta de Andalucía hizo a los consumidores una serie de recomendaciones: rechazar todas las bebidas que no tengan precinto o no se hayan desprecintado en su presencia; antes de abrir el envase, agitar la botella y rechazarla si se observa un aspecto turbio; una vez abierto el envase, oler su contenido y desechearlo si se nota algún olor extraño, y cuando se consuma el líquido, que se comience por un pequeño sorbo y se paladee antes de tragar. La Junta de Andalucía informó asimismo que se desechen las bebidas en caso de cualquier duda.

Mientras, la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (ANEABE) ha cursado instrucciones a sus empresas asociadas "para que se extremen las cautelas y vigilancias de los productos en el proceso de comercialización así como para que se active toda la red comercial de las compañías para que colabore con las autoridades" (ver EL PAÍS de ayer).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de noviembre de 1989