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El Festival de Otoño reunió 100. 000 espectadores en sus diversos espectáculos

Los organizadores, que se muestran satisfechos, contaron con un presupuesto de 400 millones

La sexta edición del Festival de Otoño, que ayer finalizó en Madrid, ha programado este año 28 conciertos, 17 obras de teatro y 7 espectáculos de danza. Con un presupuesto de 400 millones de pesetas, el coste del festival para la Comunidad de Madrid puede ascender a 240 millones de pesetas. El número de espectadores fue de 100.047, que dejaron en taquilla 60 millones de pesetas.

"Estoy satisfecho de esta edición, principalmente en lo que se refiere a música y teatro", declaró ayer a este periódico José María González Sinde, director de la sexta edición del Festival de Otoño. Desde su inauguración el 22 de septiembre, el festival ha programado 28 conciertos, 17 obras de teatro, con 229 representaciones, y siete espectáculos de danza.El presupuesto total, "similar al del año pasado", afirma González Sinde, ha sido de 400 millones de pesetas. Los 100 millones aportados por los patrocinadores comerciales y los patrocinadores comerciales y los 60 millones que aproximada mente han dejado los 100.047 espectadores en taquilla reducirán el coste del festival a 240 millones, sufragados por la Comunidad de Madrid.

"Los espectáculos más caros", dice el director del festival, "han sido el concierto de la Orquesta Sinfónica de Bamberg, con Rostropovich (19 millones de pesetas), las seis representaciones de Sarafina (11,7 millones) y las galas de danza en el Palacio de los Deportes". González Sinde se muestra particularmente satisfecho con algunas iniciativas, como el encargo del Concierto de otoño, de Claudio Prieto, con la Filarmónica de Estrasburgo.

"También ha sido una satisfacción", continúa, "abordar el reto de hacer un concierto de Rotropovich con tres suites de Bach, que ha constituido el hito del festival por su dificultad". El director del festival también se muestra contento con los conciertos de iniciación a la música para niños y las giras de danza por seis municipios madrileños, con llenos absolutos en lugares como Valdemoro, Móstoles y Arganda del Rey.

"En teatro", dice González Sinde, "ha sido particularmente significativo el estreno de Música cercana, de Buero Vallejo, y traer a Scaparro a España con La vita di Galileo, que significó un reto técnico".

González Sinde se muestra menos satisfecho de la programación de danza, que, afirma, "tiene el problema del tamaño de los escenarios. Me gustaría hacer una llamada para abordar la construcción en Madrid de un espacio escénico importante. En este momento las posibilidades de Madrid son habas contadas, porque no tenemos sitio para hacer un Giselle de verdad. Incluso el teatro de la Zarzuela, nuestro local más importante, tiene limitaciones de espacio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de noviembre de 1989