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Ritmos metálicos en la primera Feria de Músicas Innovadoras

La primera Feria de Músicas Innovadoras, celebrada este pasado fin de semana en el madrileño Centro Cultural Huerta de la Salud de Hortaleza, congregó a un público variopinto de niños, adolescentes y parejas del barrio, sorprendidos por lo inusitado del evento, a los que había que añadir un buen número de personas desplazadas para escuchar músicas poco habituales. Una serie de casetas ofrecían material relacionado con estas músicas difíciles de etiquetar y que abarcan una multiplicidad de propuestas sonoras.

Al aire libre, en un parque del extrarradio madrileño, diversos grupos franceses, alemanes y españoles protagonizaron el pasa do fin de semana la I Feria de Músicas Innovadoras. Ancianos, adultos y jóvenes se paseaban por el recinto con incredulidad y cierto interés por lo que allí estaba ocurriendo.El primero de los conciertos corrió a cargo del cuarteto parisino Nox. Sobre un ritmo metálico obsesivo y casi espasmódico, en el que la melodía brillaba por su ausencia, sus feroces alaridos recordaron en algunos momentos a La Fura dels Baus. La segunda jornada fue abierta por uno de los más interesantes creadores de música electrónica y electroacústica en España: Eduardo Polonio. El compositor-intérprete madrileño presentó una performance dividida en dos partes Gustó la gran expresividad de la pieza titulada Cuenca, para cinta magnetofónica y chapeau chinois, un enorme artilugio del que penden campanas tubulares, chapas de metal y una larga lámina de papel de aluminio. La segunda consistió en un trabajo conjunto con el videoartista catalán Caries Pujol y en unos fragmentos de la ópera multimedia en la que Polonio está inmerso cara a 1992.

Ya en sesión de noche, compareció el grupo Flash Zero con una música bailable y robotizada al máximo. Las indumentarias de cuero negro y las gafas oscuras de sus cuatro componentes no dejaban de evocar un Blade Runner cualquiera. Durante tres cuartos de hora, Esplendor Geométrico instauró un delirio sonoro con sus ritmos electrónicos sintetizadores y voces. Su música ha llevado al grupo a ser reconocido a nivel mundial como uno de los mejores exponentes del género.

Sprung aus den Wolken, grupo berlinés de rock industrial que ha colaborado en bandas sonoras de películas como Las alas del deseo, de Wenders, está liderado por un curioso personaje que repetía incansablemente proclamas de amor y creatividad. Los también berlineses Das Synthetische Mischgewebe guardan mayor relación con un tipo de teatro poco convencional que juega más con el espacio y los objetos.

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