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El dueño de Kamerton, la principal agencia de reventa de entradas, será expulsado de España

La Delegación del Gobierno en Madrid le acusa de "alterar el orden público"

Simón Alonso Corral, el mexicano que controla Kamerton, la mayor agencia española de reventa de entradas de espectáculos y otros servicios, deberá abandonar España antes de 15 días, según la orden de expulsión firmada el pasado jueves por la delegada del Gobierno en Madrid, Ana Tutor. A Alonso se le ha aplicado la ley de extranjería por alteración de¡ orden público. El interesado, que vive en España desde que tenía seis años y que está casado con una española, dijo ayer a EL PMS que su expulsión obedece a que continuamente ha venido denunciando a las autoridades de¡ Ministerio de Cultura por retener más entradas de las permitidas por la ley. Kamerton seguirá abierta al público, con una directora provisional.

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La solicitud de expulsión del propietario de la agencia Kamerton -que significa diapasón en ruso- ha partido del Ministerio de Cultura, que tiene desde hace varios años a Simón Alonso en el punto de mira. Kamerton molesta a los responsables del Ministerio de Cultura porque acapara casi todas las entradas que se ponen a la venta en cada acontecimiento cultural que se estrena en Madrid; por otro lado, Simón Alonso ha denunciado en múltiples ocasiones a los responsables del Ministerio de Cultura por no poner a la venta el 50% de las entradas a que están obligados por ley.El mexicano ha llamado "corrupto" en público a todo aquel director general que patrocinaba un espectáculo subvencionado por el Estado, y ha presentado denuncias contra ellos en comisaría por esta supuesta irregularidad. "Se quedan las entradas para invitar a sus amigos", ha sido una de las frases habituales en las circulares que Kamerton envia mensualmente a sus abonados.

Denuncias

Por su parte, las denuncias contra Alonso y su empresa han llovido desde diversos frentes. Además de la del Ministerio de Cultura que ha terminado con la orden de expulsión, diversos aficionados han acudido a la policía y a las asociaciones de consumidores, indignados tras esperar horas y horas en una cola desde primeras horas de la madrugada y comprobar una y otra vez como los chicos de Kamerton les han dejado sin entrada, en ocasiones después de aguantar en la cola insultos, agresiones o trucos de la más rancia picaresca española.

La Delegación del Gobierno comenzó a actuar contra Kanierton en 1985, cuando le impuso una multa de 100.000 pesetas y ordenó el cierre del local por carecer de la correspondiente licencia del Ayuntamiento. En 1988 se le volvió a sancionar con igual cantidad y apercibimiento de cierre.

Finalmente, el reciente informe del Ministerio del Interior, elaborado a instancias de Cultura, ha llevado a Ana Tutor a firmar su expulsión de España.

El pasado 10 de febrero, Simón Alonso fue a retirar su tarjeta de residente en España, cuya vigencia había expirado, y le fue denegada. Ayer se le notificó su expulsión de España por vulnerar un apartado del artículo 26 de la ley de extranjería, que impide a los extranjeros residentes en España "estar implicados en actividades contrarias al orden público o a la seguridad interior o exterior del Estado o realizar cualquier tipo de actividades contrarias a los intereses españoles o que puedan perjudicar las relaciones de España con otros países".

Alonso y su abogada desconocían ayer en qué ocasión o lugar han alterado el orden público, al tiempo que recordaron que el ahora expulsado carece de antecedentes penales.

Fuentes próximas a la policía han manifestado que el mexicano ha sido denunciado por amenazar a algunas taquilleras y condenado a 5.000 pesetas de multa por agredir a un vigilante jurado en el teatro de la Zarzuela. Todo ello, añadieron, se entiende como "alteración del orden público".

La abogada de Simón Alonso, Mercedes Parrondo, interpondrá recurso de reposición ante la Delegación del Gobierno y recurso extraordinario de protección de los derechos fundamentales de la persona ante la Audiencia.

Otra de las cuestiones pendientes de Alonso con la normativa legal vigente ha sido su reiterada negativa a sacar la licencia municipal como revendedor. Él rechaza de plano esta calificación de sus actividades. "Kamerton no es una empresa de reventa. Reventa es lo que hacen los señores que se ponen en las colas de los espectáculos y después, bajo cuerda, ofrecen las entradas al doble de su precio al primero que no ha podido obtenerlas. A mí, por favor, que no me mezclen con eso", asegura Alonso.

"Mi empresa es seria", añade, "tengo 10 personas en plantilla, estoy al corriente de pago con Hacienda y con la Seguridad Social, y lo único que hago es ofrecer entradas -y otros servicios, como venta de cintas musicales, vídeos, viajes culturales, cursos de idiomas, mensajeros y suscripción a revistas especializadas- a mis abonados'.

90% del aforo comprado

En octubre del pasado año, Kamerton adquirió el 90% de los abonos del ciclo Grandes Orquestas del Mundo, organizado por Ibermúsica en el Auditorio Nacional de Madrid. Una de sus empleadas, que portaba un maletín con más de 40 millones de pesetas, tenía el primer puesto de la cola.

Minutos después de que se abriera la taquilla, los aficionados comprobaron que quedaban poquísimas localidades, y las peor situadas. En octubre de 1987 acaparó las entradas del ballet del Festival de Otoño Alvin Theater y Béjart. En el teatro de la Zarzuela es habitual que se quede con casi todo el aforo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de marzo de 1989