Nuevo tratamiento de pacientes cancerosos con sus propios genes manipulados
La Administración para Los Fármacos y los Alimentos (FDA) y el Instituto Nacional de la Salud (NIH) de los Estados Unidos, han aprobado el pasado jueves el tratamiento, a título experimental, de enfermos con tumores cancerosos mediante el injerto de sus propios genes previamente extraídos y manipulados.
Los genes serán sometidos a la accion de un virus de leucemia de ratón y serán implantados a diez pacientes terminales, a causa de un cáncer de la piel (melanoma).
La idea de esta manipulación con un virus animal ha provocado un cuidadoso examen médico y ético del método por todas las autoridades médicas estadounidenses durante siete meses. El doctor Steven Rosenberg, que supervisará el tratamiento, ha declarado que "todas las cuestiones de seguridad han sido estudiadas a fondo".
La experiencia está destinada a identificar en el organismo los genes susceptibles de luchar contra el cáncer para dirigirlos hacia el tumor y reforzar la acción del sistema inmunitario. Los resultados preliminares podrían conocerse dentro de tres meses.


























































