El Comité anti-SIDA denuncia el caso del preso Benito Ojeda
El presidente del Comité Ciudadano anti-SIDA de Madrid, Héctor Anabitarte, denunció ayer el caso del recluso Benito Ojeda Sánchez, interno en la cárcel de Carabanchel y enfermo terminal del síndrome, quien "está pidiendo atención médica y le tratan a patadas". Este recluso ha denunciado que varios funcionarios de dicha prisión le infligieron malos tratos después de que requiriese ser trasladado a un hospital (ver EL PAÍS de ayer).
Benito Ojeda, de 21 años, fue trasladado en enero de 1988 desde Carabanchel al hospital Gregorio Marañón, y ante la gravedad de su estado se le permitió regresar a casa, "pero dos meses después se le volvió a encarcelar para cumplir otra condena", afirma Anabitarte. Para el presidente del Comité anti-SIDA, Instituciones Penitenciarias demuestra así que "pasa de la Constitución, de sus mismos reglamentos y de lo que puede definirse como relación humana".


























































