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El actor principal

Esta película se pasa ya por tercera vez en menos de dos años. .Pero esta es la versión original en a que aparece el actor principal. Hasta ahora el coronel Mohamed Alí Seineldín había actuado por medio de su discípula, subalterno y fiel admirador, el ex teniente coronel Aldo Rico. En la penumbra de la sala, los conjurados le reconocían en las caras de los otros actores, pero durante la rebelión de Semana Santa de 1987 y en enero de 1988 -cuando Rico se fugó de su prisión y acabó rindiéndose en el cuartel de Monte Casero - no estaba allí.Entre sus camaradas del Ejército de Tierra se le considera un "soldado ejemplar" que se convirtió en héroe en la guerra de las Malvinas, cuando defendió el aeropuerto. Hijo de drusos libaneses, 54 años, católico converso, el coronel Seineldín nació el 12 de noviembre del 1934 en Concepción del Uruguay, una ciudad de la provincia de Entre Ríos, al norte de Buenos Aires. Casado con Marta Alice Labiau, tiene dos hijos, Mariano, de 26 años, y María Marta, de 22. En 1985 le destinaron como agregado militar en Panamá, donde contribuyó a la formación de cuadros de la Guardia Nacional de ese país. Antes había sido citado por la justicia civil para declarar en las causas que se le seguían por su actuación durante la llamada guerra sucia contra la subversión. Seineldín fue beneficiado, como la mayoría de los oficiales subalternos, por la Ley de Obediencia Debida.

Seineldín es un típico oficial de comando formado para actuar en condiciones extremas. Así se lo presenta en un folleto clandestino que se titula: "Existe un soldado". En el panfleto se recomienda a los oficiales "tenerlo presente ahora que nos quieren destruir". Seineldín diseñó la llamada operación dignidad que exigía el reemplazo del general José Caridi como jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra y la "reivindicación de la gloriosa guerra contra la subversión". La ultraderecha civil que edita y distribuye el periódico Fortaleza, en el que escribe Aldo Rico, ha protegido a sus cómplices aún prófugos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de diciembre de 1988