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Un proyecto quiere convertir el Liceo de Barcelona en una osada y moderna mezcla de arquitecturas

La fachada del edificio se prolongará por la Rambla y se duplica la superficie del complejo operístico

El que promete ser uno de los más osados y polémicos proyectos urbanos de Barcelona de cara a 1992, el estudio preliminar para la ampliación del Gran Teatro del Liceo, realizado por el arquitecto Ignasi de Solà-Morales, será presentado oficialmente al Ayuntamiento de Barcelona y al consorcio del teatro la próxima semana. El proyecto prevé la conservación de las partes más monumentales del Liceo, como el vestíbulo, la galería de espejos, la sala de butacas y los pasadizos de palcos, pero contempla una expansión del complejo operístico hasta casi duplicar su superficie actual. ¡A ampliación, que no ha sido aún aprobada, aumentaría y mejoraría los servicios e infraestructura del teatro, incrementaría la fachada del edificio por las Ramblas y las calles Unió y Sant Pau y requeriría la compra de varias rincas urbanas adyacentes al teatro.

La maqueta del proyecto puede verse en la exposición inaugurada la pasada semana en el Edifici de les Aigües de Barcelona, aunque el estudio preliminar no ha sido aún presentado oficialmente al consorcio del Liceo, en el que están representados el Ministerio de Cultura, la Generalitat de Cataluña, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad, que es el organismo que debe decidir sobre su financiación y realización.Ignasi de Solá-Morales realizó el proyecto desde el año pasado, tras recibir encargos parciales de racionalización y modernización del Liceo actual, como un nuevo sistema de 'señalización de servicios y salidas de emergencia que ya fue instalado en el teatro a comienzos de la pasada temporada. En círculos profesionales próximos al arquitecto, que se encuentra estos días en Turquía, se asegura que "al principio era un plan mucho más tímido, al que se han ido añadiendo elementos".

Drástica ampliación

El proyecto cuya maqueta puede verse en la exposición del Edifici de les Aigües es el resultado final de una serie de ideas sobre ampliaciones parciales, tras las que el arquitecto llegó a la conclusión de que, "la solución para la modernización de las actuales instalaciones del Gran Teatro del Liceo ha de prever necesariamente una drástica ampliación de los espacios disponibles". Esta es la tesis principal de una breve memoria sobre el estudio inicial de reforma y ampliación del Liceo escrita por Ignasi de Solá-Morales, a la que ha tenido acceso este diario.

Tras referirse a la ineludible necesidad de que el Liceo crezca para ser reformado eficazmente, De Solá-Morales señala que "este estudio parte de la ocupación, no sólo de los espacíos actuales, sino de todas las fincas limítrofes con el teatro y con fachadas en la Rambla, calle Unió y calle Sant Pau, para la adquisición de las cuales habrá que poner en marcha un eficaz procedimiento de gestión".

El proyecto hace hincapié en que su objetivo es racionalizar y mejorar los accesos, servicios, salidas de emergencia y señalizaciones del edificio, así como hacer posible la utilización de todos los recursos de la moderna tecnología escénica, pero destaca que "es un criterio prioritario ( ... ) la conservación de las partes monumentales del edificio, tales como el vestíbulo, la galería de espejos, sala de butacas y pasadizos de palcos, así como los espacios principales del Círculo del Liceo y del Conservatorio".

El proyecto propone, en cuanto a las fachadas del edificio, "la conservación estricta de la actual fachada de la Rambla y la restauración de la calidad primitiva, según la concepción de Oriol i Mestres, de la fachada de la calle Sant Pau. Las nuevas fachadas de la Rambla y las calles Sant Pau y Unió se tratan siguiendo las líneas fundamentales de la composición académica del edificio existente y de la mayoría de edificios del barrio, con la salvedad de un tratamiento según un lenguaje que exprese con suficiente claridad la condición contemporánea de la nueva intervención".

La zona de servicios vinculados al escenario merece una atención especial en el proyecto (véase recuadro), y la nueva torre escénica del Liceo es uno de los elementos más visibles de la ampliación proyectada, pues se eleva tras la nueva fachada y por encima de la cúpula del patio de butacas.

La ampliación prevé también dos bloques de oficinas para las dependencias de la administración del teatro y la administración artística. Ambos bloques estarían dispuestos verticalmente en espacios organizados a lo largo de ascensores y escaleras.

Además de todos estos servicios, la propuesta de De Solá-Morales prevé "la reforma de sendos espacios aproximadamente simétricos para colocar en ellos dos nuevos ejes de comunicación vertical. Son las baterías de ascensores, escaleras y vestíbulos de planta que, desde la Rambla y desde la calle Sant Pau, han de mejorar la accesibilidad y el confort del público, así como la salida fácil en caso de emergencia, para poder cumplir las prescripciones legales para locales de este tipo y con este aforo".

Ignasi de Solá-Morales completa su propuesta de intervención en el Liceo con una sugerencia para la "utilización de la parte central del sótano bajo la sala y el vestíbulo ochocentistas con el fin de transformar estos espacios llenos de posibilidades en un gran vestíbulo con guardarropía, bar y servicios, y un restaurante con un acceso para el público del teatro y también accesible independientemente desde la Rambla".

La propuesta específica también que la reforma puede segmentarse en etapas que respondan a actuaciones parciales, de modo que las obras no obliguen a cerrar el teatro durante un período muy largo. También señala que la propuesta se ha realizado con arreglo a la actual división del edificio del Liceo en Gran Teatro, Círculo del Liceo y Conservatorio, "pese a ser conscientes", según de Solá-Morales, "de que quizá una redistribución del uso del edificio podría contribuir a un aprovechamiento más eficaz del patrimonio global existente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de octubre de 1988